Conflicto y contaminación amenazan el río Baní en Peravia, República Dominicana
Baní, Peravia, RD.- La tensión se palpa en las orillas del río Baní, cuyas aguas discurren lentas entre montículos de desechos de construcción que invaden su cauce. En El Paso de los Hierros, un enfrentamiento entre un camionero armado con un machete y un padre con su hijo ha puesto en alerta a las comunidades de Pueblo Nuevo y Fundación, separadas por este importante afluente.
Disputa por vertederos ilegales de desechos sólidos
Un hombre que se identifica como cuidador del río acusa al conductor del camión de ser responsable de arrojar basura y escombros en el cauce. Entre acusaciones de “yo no tiro desperdicios” y “sí, tú sí tiras”, los ánimos se caldearon rápidamente.
El camionero blande un machete mientras el hijo del cuidador se prepara con piedras para defenderse. Los vecinos interceden para evitar que la trifulca escale. Este incidente refleja la creciente problemática de contaminación en el río Baní, un recurso vital para la provincia de Peravia.
Vertidos y extracción ilegal de materiales: un daño creciente
Mientras intentan mediar, otro camión cargado de desperdicios pasa junto al grupo y, tras dudar, decide no descargar en el lugar, aunque se pierde pronto entre la maleza con su carga.
José Altagracia Arias, residente y cuidador del río, denuncia que las disputas son comunes y el daño al ecosistema es grave. Su vivienda está justo en la orilla y teme que los residuos provoquen obstrucciones durante las lluvias, lo que podría causar inundaciones y derribar su casita de hojalata.
Este temor no es infundado. En 2007, la tormenta Noel causó la muerte de unas 20 personas en el sector Santa Rosa, afectando a más de 100 familias por el desbordamiento del río Baní.
Además de los vertidos, el río sufre la extracción ilegal de materiales de construcción. En zonas altas como Paso la Palma y El Recodo, tuberías se instalan para irrigar terrenos agrícolas, mientras que la deforestación en la cuenca, especialmente en Las Yayitas, acelera la degradación ambiental.
Importancia estratégica del río Baní y amenazas actuales
El río Baní recorre aproximadamente 20 kilómetros desde su nacimiento hasta su desembocadura en la playa Paya, en el mar Caribe. Es una fuente esencial de agua para el municipio de Baní.
Autoridades ambientales y municipales han reiterado la necesidad de cumplir la promesa gubernamental de construir una presa en La Gina. Esta obra permitiría aprovechar las aguas del río para abastecer el acueducto local, actualmente dependiente de la presa Valdesia, que también suministra a Santo Domingo y San Cristóbal.
Joaquín Bautista, encargado ambiental provincial, alerta que “con las sequías actuales, la presa Valdesia no da abasto y será vital aprovechar el agua del Baní para garantizar el suministro en la provincia”.
Turismo y agricultura en riesgo por deforestación
La deforestación en Las Yayitas no solo afecta el caudal del río, sino también el entorno turístico que atrae a senderistas y amantes de la naturaleza. Los visitantes disfrutan de charcos y cascadas, mientras que las familias combinan la agricultura con servicios turísticos, como guías y paquetes de comida para grupos que pueden superar las 300 personas.
Arsenio González, presidente de la Junta de Vecinos Las Yayitas en Acción, y Francisco Elías Tejada Villar, guía turístico, llevan la cuenta de las visitas y advierten sobre la disminución del caudal del Baní.
Francisco recibe ingresos superiores a los RD$10,000 por cada grupo de 20 personas, pero su preocupación crece por la sequía prolongada y la intensa deforestación para conuquismo que ha reducido drásticamente el flujo de agua.
“Todo esto va a terminar seco. Aquí había un caudal que casi no se podía pasar. Pero la deforestación que hicieron muchísimos dueños de conucos… está acabando con los montes”, afirma mientras refresca sus pies en las aguas cristalinas del Baní, cerca de la confluencia con el Maniel, que aumenta su caudal.







