Hipólito Mejía propone reforma agropecuaria para lograr autosuficiencia alimentaria en República Dominicana
San Cristóbal – El ex presidente Hipólito Mejía presentó un ambicioso plan de reforma agropecuaria para que la República Dominicana alcance la autosuficiencia alimentaria y reduzca la dependencia de importaciones, que actualmente fomentan la corrupción en el sector.
Entre sus propuestas destacan la implementación de créditos blandos, el incremento de la producción y productividad, la incorporación de tecnología de última generación, controles efectivos contra plagas, mayor inversión y un enfoque renovado en la investigación agropecuaria.
Mejía enfatizó la importancia del uso de semillas de alta calidad y aseguró que con las tecnologías actuales es posible aumentar significativamente la producción agrícola y pecuaria, abogando especialmente por la autosuficiencia en la producción de leche.
Críticas al abandono del sector agropecuario y llamado a la acción
Durante un discurso pronunciado en el Instituto Politécnico Loyola, con motivo del Día del Agricultor, Mejía criticó duramente el abandono y la falta de apoyo al sector agropecuario dominicano. Señaló que esta situación obliga al país a aumentar las importaciones de alimentos, beneficiando a funcionarios corruptos en detrimento de los productores locales.
El ex mandatario recordó que la República Dominicana cuenta con ventajas competitivas para volver a exportar excedentes agrícolas, como sucedió en el pasado con productos como guineos y habichuelas. Sin embargo, calificó de escandaloso que hoy el país sea importador neto de habichuelas negras, mientras que el arroz es el único cultivo en el que se mantiene la autosuficiencia, e incluso en ocasiones se generan excedentes.
Según Mejía, el éxito en la producción arrocera se debe al uso adecuado de semillas, técnicas de siembra, abonos, cosechas, nivelación de suelos y créditos oportunos, demostrando que cumplir con las reglas de cultivo es fundamental para obtener resultados positivos.
Discurso íntegro de Hipólito Mejía en el Día del Agricultor
Reconocimiento y desafíos actuales del sector agrícola
“Hoy, 15 de mayo, celebramos el Día del Agricultor en la República Dominicana. Mi felicitación a todos los hombres y mujeres que con amor y dedicación mantienen viva una de las actividades económicas más importantes del país”, inició Mejía desde el Instituto Politécnico Loyola.
Destacó los aportes de esta institución a la formación técnica y humana de generaciones dedicadas al campo, y expresó su gratitud al Padre José Rafael Núñez, rector del centro.
Enfocó su discurso en los grandes desafíos que enfrentan los productores dominicanos, entre ellos la falta de rentabilidad, altos costos de insumos, pérdidas por falta de apoyo en comercialización, competencia desleal de importaciones, deterioro de la infraestructura rural y la inseguridad que desmotiva la producción.
La crisis del sector agropecuario y el abandono gubernamental
Mejía denunció que durante los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) el sector agropecuario fue severamente descuidado. “Los agricultores están quebrados y el campo está abandonado, lo que no corresponde con la importancia estratégica de la agricultura para el desarrollo nacional”, afirmó.
Subrayó que la seguridad alimentaria, la erradicación de la pobreza rural y el desarrollo económico sostenible dependen del apoyo decidido al campo dominicano.
Seguridad alimentaria y dependencia de las importaciones
El ex presidente alertó que, a pesar de las declaraciones oficiales, una parte significativa de los alimentos consumidos en el país son importados. Además, muchos insumos agrícolas y pecuarios, como semillas, fertilizantes, pesticidas, maquinarias y alimentos para ganado, también provienen del exterior.
Según datos de la Dirección General de Aduanas, en 2017 las importaciones agropecuarias alcanzaron los 3,076 millones de dólares. En 2018, la importación de leche y derivados lácteos ascendió a 287 millones de dólares, con un aumento constante que afecta la producción nacional.
En ese mismo año, las importaciones de productos cárnicos y pesqueros sumaron 391 millones de dólares. Además, el 75% del consumo nacional de habichuelas procede de importaciones, un reflejo del retroceso en la agricultura local.
Retroceso en cultivos clave y ejemplos de éxito
Mejía lamentó la desaparición de programas de desarrollo tecnológico en el valle de San Juan de la Maguana, que en décadas pasadas posicionaron al país como exportador de habichuelas negras. La política de los últimos gobiernos llevó al abandono de estas iniciativas, afectando la producción y la nutrición nacional.
También destacó la disminución en la producción de cebolla y la crisis de sus productores, causada por políticas erráticas de importación.
El arroz: un modelo a seguir
El arroz representa un caso exitoso gracias a un apoyo sostenido en investigación, infraestructura, financiamiento y protección arancelaria. Con aproximadamente 30 mil agricultores dedicados a este cultivo, el país mantiene la autosuficiencia en arroz y genera excedentes en algunos años.
Pobreza rural y necesidad de desarrollo integral
El ex presidente citó un estudio del Ministerio de Economía y Desarrollo que indica que el 46.1% de los hogares rurales vive en pobreza, casi el doble que en zonas urbanas. La mayoría carece de servicios básicos como agua potable, electricidad, salud y caminos adecuados.
Este abandono, agravado por el mal manejo de recursos públicos durante los últimos 15 años, ha provocado migraciones masivas hacia ciudades saturadas y sin oportunidades, generando cinturones de pobreza urbana.
Estructura productiva y necesidad de apoyo a pequeños productores
La agricultura dominicana está compuesta en su mayoría por pequeñas unidades campesinas. De 251,916 productores, el 83% tiene menos de 50 tareas y enfrenta problemas como falta de títulos, baja tecnificación, escasos insumos y vulnerabilidad al cambio climático.
Por ello, Mejía insistió en que un verdadero programa de desarrollo rural debe transformar a estos pequeños productores en microempresarios mediante apoyo estatal, tecnología y gestión empresarial.
Investigación, tecnología y formación: pilares para la agricultura moderna
El ex mandatario advirtió que la inversión pública en investigación agropecuaria es insuficiente y que el sistema de extensión agrícola funciona en un 20% de su capacidad.
Es urgente fortalecer el Instituto Dominicano de Investigación Agropecuaria y Forestal (IDIAF) para desarrollar soluciones en fitosanidad, biotecnología y manejo sostenible, evitando la presencia de residuos tóxicos que afectan la salud y restringen el acceso a mercados internacionales.
También destacó la necesidad de capacitar a profesionales y productores, así como de retomar programas de becas para técnicos y especialistas, integrando las escuelas agronómicas y veterinarias en planes de desarrollo rural.
Financiamiento e infraestructura rural: claves para el progreso
Mejía subrayó que la renovación tecnológica y el desarrollo agrícola requieren mayor inversión pública y facilidades de acceso a créditos privados respaldados por fondos de garantía.
Enfatizó que la infraestructura rural -presas, sistemas de riego, caminos, electrificación, acueductos y viviendas- es vital para transformar el campo y solo el Estado puede financiar estos proyectos de alto costo.
Criticó la priorización de la generación eléctrica sobre el uso del agua para agricultura, calificándola de irresponsable, y pidió una gestión equilibrada para garantizar el suministro hídrico al sector.
Comercialización y apoyo institucional insuficientes
El retorno de la inversión para el productor depende de una política eficiente de comercialización. Sin embargo, instituciones clave como el Instituto Nacional de Estabilización de Precios (INESPRE) han perdido su rol y se han convertido en meras estructuras burocráticas afectadas por la política.
Asimismo, el MERCA Santo Domingo, con infraestructura moderna para el mercado mayorista y almacenamiento refrigerado, no cumple su función debido a la falta de apoyo gubernamental.
Mejía propuso que las compras públicas para programas sociales, como el desayuno escolar, privilegien productos nacionales para fortalecer a los productores locales y enfrentar la competencia desleal de importaciones subsidiadas.
Exportaciones agropecuarias: potencial desaprovechado
El ex presidente comparó la falta de aprovechamiento del DR-CAFTA por la República Dominicana con el éxito de México y España, que han transformado sus sectores agrícolas y exportan miles de millones de dólares.
Destacó los logros en exportación de banano orgánico, aguacate, cacao orgánico y tabaco, que suman cientos de millones de dólares, pero lamentó la pérdida del mercado de la piña debido a políticas equivocadas.
El potencial exportador dominicano supera los 9 mil millones de dólares, pero actualmente las exportaciones rondan solo los 2,600 millones. Para cerrar esta brecha, es indispensable una alianza estratégica entre gobierno y sector privado con planes sostenidos.
Protección de los recursos naturales y adaptación al cambio climático
Mejía recordó que la agricultura depende del uso responsable de los recursos naturales y que el cambio climático es una realidad que afecta la producción agrícola y pecuaria.
Insistió en la urgente aprobación de leyes de agua y ordenamiento territorial para regular el uso del agua y los suelos, y en la protección de cuencas hidrográficas como prioridad nacional.
Compromiso con una agricultura sostenible, rentable e inclusiva
Finalmente, el ex presidente reiteró su convicción de que la República Dominicana cuenta con los recursos naturales, humanos y financieros para lograr una agricultura próspera, sostenible y competitiva.
Ratificó su compromiso de eliminar la corrupción e impunidad que obstaculizan las inversiones necesarias para transformar el sector agropecuario y agradeció a los productores por su esfuerzo constante pese a las dificultades.
“Gracias al Instituto Politécnico Loyola y a todos ustedes por su paciencia en esta extensa reflexión”, concluyó Mejía en el Día del Agricultor.





