ARAPF e INFADOMI piden al SNS revisar la disposición que concentra el 80% de las adquisiciones de medicamentos e insumos en PROMESE/CAL y LABOQUIDOM
Bartolo García
Santo Domingo.– La Asociación de Representantes, Agentes y Productores Farmacéuticos (ARAPF) y la Asociación de Industrias Farmacéuticas Dominicanas (INFADOMI) expresaron su preocupación por una disposición del Servicio Nacional de Salud (SNS) que establece que los hospitales públicos deberán adquirir el 80% de sus medicamentos e insumos a través de PROMESE/CAL y LABOQUIDOM.
Las organizaciones explicaron que la medida contempla dos canales principales de adquisición: PROMESE/CAL, que compra medicamentos mediante procesos de licitación abiertos a distintos oferentes, y LABOQUIDOM, empresa fabricante y comercializadora en la que el Estado dominicano mantiene participación mayoritaria.
ARAPF e INFADOMI señalaron que remitieron previamente una comunicación formal al SNS con sus observaciones y una propuesta de diálogo técnico, pero indicaron que hasta el momento no han recibido respuesta a sus planteamientos.
Aunque ambas entidades reconocieron que la centralización de compras puede contribuir a mejorar la eficiencia y reducir costos, advirtieron que, a su juicio, la aplicación rígida de la disposición podría limitar la capacidad de los hospitales para reaccionar ante faltantes, retrasos en las entregas o necesidades urgentes de medicamentos.
Las asociaciones también plantearon inquietudes sobre el impacto que la medida podría tener en la competencia y en la industria farmacéutica nacional. Según indicaron, la concentración de la demanda pública podría reducir la participación de fabricantes locales en las compras del Estado, con posibles efectos sobre el empleo formal, la recaudación fiscal y la capacidad instalada de producción.
José Ricardo Leroux, presidente de ARAPF, afirmó que el sector no se opone a que el Estado centralice compras para obtener mejores precios, pero consideró necesario establecer mecanismos de flexibilidad. “En salud, el precio más bajo no sirve de nada si el medicamento no llega a tiempo al paciente que lo necesita”, expresó al solicitar que los hospitales puedan acudir a otros proveedores cuando sea necesario.
Por su parte, Patricia Mena Sturla, presidenta ejecutiva de INFADOMI, pidió que LABOQUIDOM compita bajo las mismas condiciones y requisitos que el resto de los proveedores. La dirigente sostuvo que una de las principales preocupaciones del sector es la posible desaparición de la venta directa de medicamentos a hospitales públicos y el impacto que esa modificación podría generar en las empresas nacionales.






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