República Dominicana registra más de 1,200 temblores en 2023: ¿Qué significa para la población?
¿Sentiste el temblor? «No». «¡Ah!, pensé que había temblado la tierra». Esta conversación refleja la experiencia común ante los sismos de baja magnitud que se han producido en la República Dominicana durante los primeros ocho meses del año. Entre el 1 y el 13 de agosto, el país registró 80 movimientos sísmicos, parte de un total de 1,240 temblores contabilizados en 2023.
República Dominicana, una zona altamente sísmica
La República Dominicana se encuentra en una región de alta actividad sísmica. Así lo confirma el maestro Juan Arias Fuentes, supervisor de análisis de datos sísmicos del Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Según Arias Fuentes, aunque la cantidad de sismos es elevada, la mayoría son de baja intensidad.
“Hemos tenido mil 240 sismos este año, pero la mayoría son eventos benignos, entre 1 y 3 grados de magnitud. Los más fuertes han alcanzado entre 5.0 y 5.3 grados, sin causar daños significativos a las propiedades. De hecho, la mayoría ni siquiera se sienten”, explicó.
¿Es bueno o malo que haya tantos temblores?
El experto aclara que esta actividad sísmica constante es positiva para el país. “Para nosotros es bueno porque la tierra libera energía de forma gradual, evitando que se acumule y se descargue de golpe con un sismo fuerte de 6, 7 u 8 grados”, agregó Arias Fuentes.
Conciencia y preparación ante futuros sismos
El maestro Arias Fuentes hace un llamado urgente a la población dominicana para crear conciencia sobre la sismicidad del territorio y prepararse ante la posibilidad de un sismo de gran magnitud.
“Los sismos no se pueden predecir, pero conocemos las fuentes sísmicas, como las fallas geológicas y las placas tectónicas. Sabemos que en cualquier lugar del país puede ocurrir un temblor significativo”, afirmó.
Principales fallas geológicas que afectan al país
En la isla existen al menos 14 fallas sísmicas identificadas, pero destacan cuatro principales: la falla de la cordillera Septentrional, la Trinchera de los Muertos, y la placa tectónica que se introduce desde Norteamérica por debajo de la isla, generando movimientos sísmicos constantes.
Otras fallas importantes incluyen las de Camú, Ocoa, Bonao y El Seibo. “Conocer estas fallas nos permite anticipar dónde pueden ocurrir sismos y, sobre todo, prepararnos para eventos mayores”, añadió el especialista.
El gran sismo de 1946: una lección histórica
El experto recordó el sismo del 4 de agosto de 1946, que alcanzó una magnitud de 8.1 grados y causó un tsunami en Nagua y Matancita. En ese entonces, la población era mucho menor, pero se calcula que entre tres mil y cinco mil personas murieron.
“Hoy en día, esas zonas tienen una población mucho mayor, por lo que la preparación es fundamental para evitar tragedias similares”, enfatizó.
Resumen de los temblores ocurridos en agosto 2023
Durante los primeros 13 días de agosto, se registraron 80 temblores en distintas zonas del país, con intensidades que oscilaron entre 2.6 y 3.7 grados.
El detalle diario fue el siguiente:
- 1 de agosto: 5 temblores
- 2 de agosto: 6 temblores
- 4 de agosto: 9 temblores
- 6 de agosto: 5 temblores
- 7 de agosto: 12 temblores
- 8 y 9 de agosto: 6 temblores cada día
- 10 de agosto: Sin actividad sísmica reportada
- 11 de agosto: 7 temblores
- 12 de agosto: 11 temblores
- 13 de agosto: 13 temblores
Epicentros distribuidos en todo el territorio nacional
Los movimientos sísmicos tuvieron epicentros en diversas localidades, entre ellas:
- Al noroeste de Miches
- Los Cacaos en San Cristóbal
- Noroeste de Constanza en La Vega
- Pedernales
- Jimaní
- La Descubierta
- Oeste de Luperón
- Océano Atlántico
- Sureste de Punta Cana
- Canal de la Mona
- Las Galeras
- Oeste de Pedro Santana, Haití
- Arenoso, provincia Duarte
- Yamasá, Monte Plata
- Los Llanos, San Pedro de Macorís
- Baní, Peravia
- Palmar de Ocoa
Estos datos confirman que la actividad sísmica afecta a múltiples regiones, por lo que la prevención y la educación en materia de sismos son esenciales para la seguridad de todos.
La República Dominicana debe mantenerse alerta ante la sismicidad constante y reforzar su preparación para eventuales movimientos sísmicos mayores que podrían afectar a la población y la infraestructura.





