“Colours“: El drama romántico de Luis Cepeda que redefine el cine dominicano
Por José Rafael Sosa
Una ópera prima que marca un antes y un después en el cine nacional
El largometraje Colours, dirigido por Luis Cepeda, llega a las salas de cine el jueves 23 con una propuesta que impone respeto y renueva el concepto de “cine dominicano”. Esta película, que representa el debut de Cepeda como director, destaca por su autenticidad y cuidado extremo en cada aspecto de la producción.
La película es el resultado de un proceso creativo minucioso, impulsado por la humildad y la voluntad de mejorar. El reconocido productor Ángel Muñiz, quien se mantiene alejado del ruido mediático y las alfombras rojas, fue clave en este proceso. Muñiz aconsejó a Cepeda tomarse el tiempo necesario para reescribir el guion, elevando la calidad y profundidad de la historia.
Un casting acertado que da vida a personajes inolvidables
Cepeda demuestra su talento para seleccionar el elenco adecuado, logrando interpretaciones que conectan con el público. Destacan Francis Cruz, Cristian Álvarez y Stephanie Liriano, quienes asumen con destreza la responsabilidad de hacer vivir una experiencia cinematográfica única.
En particular, Francis Cruz realiza una hazaña actoral al representar a su personaje en cuatro etapas de la vida, desde la juventud inquieta hasta la vejez afectada por un accidente cerebrovascular. Por su parte, Elvira Taveras se destaca como la antagonista, generando rechazo con su impecable caracterización. Stephanie Liriano ofrece su mejor actuación protagónica, consolidándose tras su debut en el cine dominicano con René Fortunato.
Una producción que respira autenticidad y calidad técnica
Aunque Colours sigue una fórmula narrativa clásica, su ejecución es meticulosa y cuidada. La película recrea con gran profesionalismo el ambiente rural y urbano de los años 50 en República Dominicana, destacándose por un diseño de arte que puede ser referencia en escuelas de cine.
La fotografía, a cargo de Frankie Báez, alcanza niveles sobresalientes, mientras que la banda sonora de José Torres logra un impacto emotivo duradero en los espectadores. Todo esto convierte a Colours en una obra que combina el cine artístico con un atractivo popular, capaz de competir en festivales y mercados internacionales.
Un final emotivo que deja huella en el público
La película concluye con una inolvidable escena filmada desde un dron, acompañada de acordes sinfónicos que generan un silencio conmovedor en la sala. Esta atmósfera provoca emociones profundas, con espectadores visiblemente conmovidos tras presenciar una de las historias de amor más bellas del cine dominicano contemporáneo.
“Colours” abre puertas para el cine nacional en el mundo
Producciones como Colours son un paso decisivo para que el cine dominicano alcance escenarios internacionales, festivales de renombre y premios globales. Esta película es un testimonio del progreso y la madurez de la industria audiovisual del país.
Ficha técnica
- Título: Colours
- Director y guion: Luis Cepeda
- Producción ejecutiva: Miguel Ángel Muñiz
- Productores: Tatiana Calcaño
- Fotografía: Frankie Báez
- Edición: Luis Cepeda, Arturo Báez
- Música: José Torres
- Sonido: Jonás Rodríguez
- Reparto: Cristian Álvarez, Francis Cruz, Stephanie Liriano, Uxio Liz, Olga Consuegra
Sinopsis
Una joven artista plástica de una ciudad remota alcanza el éxito con su obra titulada Las caras sin nombre. Sin embargo, nunca firma sus pinturas porque siente en su corazón que ninguna está terminada. Esta historia explora su vida, sus emociones y su búsqueda de identidad artística.
El aporte fundamental de Ángel Muñiz
Un factor clave para la calidad impecable de Colours fue la participación de Ángel Muñiz. Al leer el guion inicial, sugirió a Cepeda dedicar tiempo a reescribirlo para lograr una estructura mucho más sólida. Además, facilitó el acceso a los Estudios Quitasueño y a la postproducción en Estudios Pulpo, gestionada por su hermano y productor ejecutivo, Miguel Ángel Muñiz.
Una película imprescindible para repensar el cine dominicano
Colours no solo es una película bien hecha; es un referente que invita a cuestionar y ampliar el concepto del cine nacional. Su combinación de arte y popularidad, junto a su compromiso con la calidad, la convierten en una obra que ningún amante del séptimo arte en República Dominicana debería perderse.





