Carlos Peña llama a católicos y evangélicos a unir fuerzas contra la corrupción política
El candidato presidencial del Partido Generación de Servidores, ingeniero Carlos Peña, lanzó un contundente llamado a través de un vídeo difundido en sus redes sociales. En este mensaje, invitó a los católicos y evangélicos de República Dominicana a sumarse en contra de los partidos y políticos corruptos, quienes con sus acciones se han convertido en adversarios de los principios cristianos que sustentan la nación.
Mensaje clave: votar por políticos corruptos es un pecado
En el vídeo, se presenta una carta dirigida a los líderes religiosos del país, que enfatiza un mensaje claro y contundente. Así como las iglesias enseñan que robar es un pecado, también debe transmitirse que votar por partidos y políticos ladrones es igualmente un pecado. Esta reflexión busca despertar la conciencia de la comunidad religiosa sobre la responsabilidad ética y moral en las elecciones.
Apoyo a la iglesia católica y su rechazo a la reelección
Carlos Peña expresó su respaldo a los pronunciamientos realizados por la iglesia católica durante el tradicional sermón de las siete palabras en Semana Santa. En este evento, la comunidad religiosa manifestó su oposición a los evidentes intentos reeleccionistas del presidente Danilo Medina y sus funcionarios, subrayando la importancia de respetar los valores democráticos y cristianos.
El peso político aún pendiente de los sectores religiosos
El exlegislador reconoció la influencia cualitativa y cuantitativa que tienen los católicos y evangélicos dominicanos en la sociedad. Sin embargo, lamentó que esta fuerza aún no se traduzca en un impacto real dentro del ámbito político. Esta situación ha permitido que las posiciones de poder en la República Dominicana continúen en manos de personas que, en general, no mantienen un compromiso auténtico con los valores cristianos que representan la mayoría de los dominicanos.
En definitiva, Carlos Peña invita a la comunidad religiosa a transformar su peso social en un poder político efectivo, capaz de frenar la corrupción y defender los principios éticos que sustentan el país.





