Las críticas actuales a las EDE reabren el debate sobre fallas de facturación, medición y calidad del servicio que ya generaban reclamos y movilizaciones durante gobiernos anteriores
Bartolo García
Santo Domingo.– Las recientes críticas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por las altas facturas eléctricas y el desempeño de las empresas distribuidoras reabren un debate que también marcó años anteriores, cuando usuarios y comunidades denunciaban cobros elevados, apagones prolongados y deficiencias en los sistemas de medición.
Uno de esos episodios ocurrió en julio de 2012 en Hato Mayor, donde residentes protestaron por interrupciones del servicio que, según denunciaban, alcanzaban hasta 15 horas. Durante las manifestaciones fueron destruidos 53 medidores y también resultó afectada una oficina comercial de Edenorte, en medio del rechazo al sistema de cobro instalado en la zona.
En 2013, las reclamaciones se extendieron al sector comercial. Félix Brazobán Girón, propietario del Car Wash Leger en Santo Domingo Este, denunció facturaciones y penalidades que consideraba excesivas por parte de Edeeste, asegurando que la situación afectaba la viabilidad económica de su negocio.
Para 2017, los registros de Protecom reflejaban un volumen significativo de inconformidades. La entidad ordenó devoluciones a usuarios cuyas reclamaciones fueron declaradas procedentes, mientras una proporción importante de los casos recibidos estaba vinculada a alta facturación.
Las protestas continuaron en junio de 2018 en Los Alcarrizos, donde residentes exigieron respuestas por apagones de hasta 10 horas y por facturas que, según alegaban, no correspondían con su consumo. Los comunitarios anunciaron entonces movilizaciones periódicas hasta obtener respuesta de la distribuidora.
En septiembre de 2019, residentes de varios sectores de Bonao marcharon hasta una oficina de Edenorte y quemaron facturas eléctricas en protesta por los apagones y los montos cobrados, otro episodio que reflejó el nivel de tensión entre usuarios y distribuidoras durante ese período.
El tema vuelve ahora al centro del debate luego de que dirigentes del PLD, entre ellos Rubén Bichara, exvicepresidente ejecutivo de la CDEEE, reclamaran auditorías y revisiones a los procesos de medición y facturación de las EDE ante las quejas registradas en 2026.
Los antecedentes muestran que la alta facturación, los apagones y las protestas por el servicio eléctrico no son fenómenos nuevos ni exclusivos de la actual administración, sino problemas que han acompañado al sistema durante distintas gestiones y que continúan alimentando el debate sobre su eficiencia y transparencia.






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