La salud pública es una de las áreas más sensibles de cualquier gobierno y no admite improvisaciones, exige capacidad técnica, sensibilidad humana, visión estratégica y, sobre todo, resultados. En ese escenario, la gestión del doctor Víctor Atallah al frente del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social ha venido consolidándose como una etapa de trabajo serio, cercano y orientado a fortalecer la confianza ciudadana en el sistema sanitario dominicano.
Desde su llegada al ministerio, Atallah asumió una responsabilidad compleja: dar continuidad a los avances alcanzados, responder a los desafíos epidemiológicos del país y proyectar una salud pública más preventiva, moderna y humana. Su perfil médico, su experiencia profesional y su vocación de servicio le han permitido imprimir un estilo de gestión basado en la coordinación, la comunicación efectiva y la cercanía con la gente.
Uno de los aspectos más destacables de su desempeño ha sido el manejo de la prevención y control de enfermedades como el dengue. En un país tropical, donde este tipo de amenaza sanitaria exige vigilancia permanente, la gestión encabezada por su gestion ha apostado por campañas de orientación, control vectorial, capacitación, vigilancia epidemiológica y respuesta territorial.
A esto se suma una visión más amplia de la salud pública, que no se limita a reaccionar ante enfermedades, sino que procura acercar los servicios a las comunidades. Programas como “Más Salud y Bienestar” han sido presentados como esfuerzos para llevar consultas, vacunas, medicamentos y prevención directamente a sectores vulnerables, impactando a miles de ciudadanos que necesitan una atención más oportuna y cercana.
Otro punto importante de la gestión de Atallah ha sido su capacidad para proyectar una imagen institucional positiva del Ministerio de Salud Pública. Su presencia pública ha contribuido a fortalecer la percepción de un ministerio activo, preventivo y mas conectado con las necesidades reales de la población. Atallah ha logrado combinar el perfil técnico del médico con la capacidad de comunicar confianza, algo fundamental para que la ciudadanía responda positivamente a las políticas sanitarias.
También merece destacarse la orientación estratégica que ha impulsado desde el ministerio. La formulación del Plan Estratégico Institucional 2025-2028 evidencia una intención de mirar más allá de la coyuntura y construir una hoja de ruta para fortalecer la rectoría del sistema de salud, mejorar la calidad de los servicios y avanzar hacia un modelo más accesible y equitativo.
La salud dominicana enfrenta retos permanentes: enfermedades transmisibles, presión sobre los servicios, necesidad de más prevención, atención primaria más fuerte y mayores niveles de educación sanitaria. Sin embargo, una buena gestión no se mide únicamente por la ausencia de problemas, sino por la manera en que se enfrentan. Y en ese terreno, Víctor Atallah ha mostrado equilibrio, compromiso y capacidad de articulación.
Víctor Atallah representa una gestión que ha sabido combinar prevención, presencia territorial, planificación institucional y comunicación efectiva. Su aporte principal ha sido colocar la salud pública en una línea de acción más cercana a la gente, con énfasis en la prevención, la orientación y la coordinación entre instituciones.
En definitiva, la gestión del ministro Atallah debe valorarse como una etapa positiva dentro del sistema sanitario dominicano. Con un estilo sobrio, técnico y humano, ha logrado fortalecer la imagen del Ministerio de Salud Pública y contribuir a una visión de salud más moderna, preventiva y enfocada en el bienestar de la población. En un área tan delicada como la salud, esos resultados no solo se agradecen: se reconocen.
Por Mesac Diaz
Economista

