Una tragedia estremeció a Estados Unidos este domingo luego de que ocho niños murieran y otras diez personas resultaran heridas durante un tiroteo masivo registrado en la ciudad de Shreveport, estado de Luisiana, en un hecho que las autoridades califican como uno de los más letales del país desde enero de 2024.
Según informó la Policía local, el presunto atacante era el padre de siete de los ocho menores fallecidos. Las víctimas tenían entre 1 y 12 años de edad, aunque inicialmente se manejó que algunos podrían tener hasta 14 años.
El cabo Chris Bordelon, del Departamento de Policía de Shreveport, explicó que las investigaciones preliminares apuntan a que el crimen tuvo origen en una disputa familiar. “Todavía estamos trabajando para determinar un motivo completo y entender por qué ocurrió esto, pero es de naturaleza doméstica”, declaró.

Los hechos ocurrieron poco después de las 6:00 de la mañana, cuando agentes acudieron a una vivienda tras recibir reportes de una riña familiar en la comunidad de Cedar Grove. Al llegar, encontraron una escena de gran magnitud que se extendía por tres viviendas distintas ubicadas en West 79th Street y Harrison Street.
Las autoridades confirmaron que de las diez personas heridas, al menos ocho permanecen en estado grave. Además, se informó que varios niños intentaron escapar por la puerta trasera de una de las viviendas mientras se producía el tiroteo.
Tras cometer el ataque, el agresor huyó del lugar y robó un vehículo para escapar. La Policía inició una persecución que terminó cuando el sospechoso fue abatido por las autoridades, poniendo fin a la fuga.
El jefe de Policía, Wayne Smith, aseguró que todo apunta a que el hombre actuó solo y fue el único responsable de los disparos. Hasta el momento, no se ha revelado oficialmente su identidad, aunque se confirmó su vínculo familiar con varias de las víctimas.
“Esta es una escena de gran magnitud, como ninguna otra que la mayoría de nosotros haya visto”, expresó Smith, mientras el alcalde de la ciudad calificó lo ocurrido como una “escena horrífica” que ha dejado profundamente impactada a toda la comunidad.
Shreveport, una ciudad de unos 180 mil habitantes ubicada a unos 402 kilómetros de Baton Rouge, enfrenta una alta incidencia de violencia doméstica. Según el concejal Grayson Boucher, más del 30 % de los homicidios registrados en la ciudad están relacionados con conflictos familiares.
De acuerdo con el Gun Violence Archive, este caso se suma a los al menos 114 tiroteos masivos registrados en Estados Unidos en lo que va de año, reavivando el debate nacional sobre la violencia armada y la urgencia de fortalecer medidas de prevención y protección familiar.

