Teherán.– Irán anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz para el tránsito de buques comerciales, aunque dejó claro que esta medida dependerá de la duración del alto el fuego vigente con Estados Unidos, en medio de una frágil tregua regional y crecientes tensiones diplomáticas.
La decisión coincide con la entrada en vigor de un cese al fuego de diez días en Líbano, acordado entre el Gobierno libanés y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras semanas de bombardeos y escaladas militares que afectaron la estabilidad en Medio Oriente.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, informó a través de la red social X que “el paso de todos los buques comerciales a través del estrecho de Ormuz se declara completamente abierto durante el periodo restante del alto el fuego”, subrayando que la medida responde también a la tregua alcanzada en Líbano.
El estrecho de Ormuz es considerado una de las rutas marítimas más sensibles del mundo, ya que por esa vía transita cerca del 20 % del petróleo mundial, lo que convierte cualquier restricción en una amenaza directa para los mercados energéticos internacionales y la estabilidad económica global.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en mantener el bloqueo marítimo impulsado por su administración y aseguró que su gobierno está “muy cerca” de alcanzar un acuerdo con Irán que podría extender la tregua que vence la próxima semana.
Trump ha reiterado que cualquier negociación con Teherán depende de que Irán renuncie completamente al desarrollo de armas nucleares, advirtiendo que sin esa condición no habrá acuerdo posible entre ambas naciones.
Sin embargo, el viceministro de Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, rechazó la posibilidad de extender temporalmente el alto el fuego con Washington y exigió el fin definitivo de los ataques en toda la región como condición indispensable para avanzar hacia una solución real.
Desde Teherán también se ha calificado como ilegal cualquier intento de Estados Unidos de restringir el tránsito marítimo internacional, acusando a Washington de actuar como una potencia de presión geopolítica sobre una ruta que consideran de soberanía estratégica.
En paralelo, miles de familias libanesas desplazadas por los ataques israelíes intentan regresar a sus hogares aprovechando la pausa en los enfrentamientos, mientras la comunidad internacional observa con cautela la evolución de estas treguas temporales.
Las próximas negociaciones, previstas para este fin de semana, serán determinantes para saber si la reapertura del estrecho de Ormuz se mantiene y si la región logra evitar una nueva escalada que pueda impactar no solo a Medio Oriente, sino también a la economía mundial.

