Bartolo García
Santo Domingo. El Gobierno dominicano anunció un amplio Plan Anticrisis para la sostenibilidad económica y la protección social, que contempla una amnistía fiscal, alivios tributarios para las micro y pequeñas empresas, incentivos para la clase media y nuevas medidas de recaudación destinadas a fortalecer las finanzas públicas frente al impacto de la situación internacional.
Durante una rueda de prensa, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, explicó que la iniciativa será sometida al Congreso Nacional y busca generar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales en ingresos, mediante una estrategia basada en crecimiento económico, simplificación tributaria, combate a la evasión y consolidación fiscal.
El funcionario destacó que el proyecto fue diseñado sin modificar la tasa ni la base del ITBIS, sin crear nuevas cargas tributarias para las micro, pequeñas y medianas empresas y manteniendo los programas de protección social para los sectores más vulnerables. Asimismo, se contempla mantener congelados los precios de los combustibles mientras el petróleo no supere los US$95 por barril.
Entre las principales medidas figura una sobretasa temporal de tres puntos porcentuales al Impuesto Sobre la Renta empresarial, elevándolo a un 30 % durante tres años para grandes contribuyentes con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales. También se incluyen ajustes al impuesto sobre cheques y transferencias, nuevos gravámenes a vapeadores, casinos y juegos de azar, además de un incremento al impuesto aplicado a los boletos aéreos.
El plan incorpora importantes beneficios para la clase media y los sectores productivos. Entre ellos se encuentra la actualización por inflación del mínimo exento del ISR para personas físicas, elevándolo de RD$34,685 a RD$39,900, así como el aumento de la deducción por gastos educativos del 25 % al 30 %, porcentaje que podrá alcanzar el 50 % cuando beneficie a personas con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo.
Para las empresas de menor tamaño, el Gobierno propone eliminar totalmente los anticipos del impuesto para las microempresas, mientras que las pequeñas empresas pasarán de realizar doce pagos anuales a solo tres. Además, el sector agropecuario quedará exento tanto de anticipos como del impuesto a los activos, en una medida orientada a fortalecer la producción nacional.
La iniciativa también contempla la derogación de impuestos considerados obsoletos, algunos con más de un siglo de vigencia, así como una amnistía tributaria y mecanismos más estrictos para combatir la evasión fiscal. Según explicó Magín Díaz, el objetivo es preservar la estabilidad macroeconómica, garantizar la continuidad de la inversión pública y proteger los avances económicos alcanzados por el país en medio de un entorno global cada vez más desafiante.

