WASHINGTON.– El FBI aún no ha podido determinar con certeza quién disparó al agente del Servicio Secreto que resultó herido durante el ataque registrado el sábado en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, evento en el que participaba el presidente Donald Trump.
Según informó el medio MS NOW, la principal sospecha recae sobre Cole Tomas Allen, acusado de intentar asesinar al mandatario estadounidense, pero la falta de evidencia forense definitiva mantiene abierta la investigación sobre lo ocurrido en el lugar.
De acuerdo con las primeras hipótesis, Allen habría disparado una escopeta al irrumpir en el último control de seguridad del hotel, alcanzando al agente con fragmentos de perdigones que impactaron su chaleco antibalas.
Sin embargo, los peritos aún no han encontrado el fragmento que perforó la protección del oficial, una pieza considerada clave para confirmar si la herida fue causada directamente por el disparo del atacante o si existió otra circunstancia en medio del tiroteo.
El fiscal general interino, Todd Blanche, explicó el lunes que Allen realizó un solo disparo con la escopeta y que después no llegó a recargar el arma, lo que ha generado nuevas interrogantes sobre la secuencia exacta del incidente.
Las investigaciones indican que el sospechoso descendió diez pisos por la escalera desde su habitación en el hotel, donde no había presencia del Servicio Secreto, hasta llegar al último punto de control de seguridad, cerca del salón donde se desarrollaba la cena con Trump y otros altos funcionarios.
Una vez allí, Allen habría corrido directamente hacia el área de acceso, provocando que un agente reaccionara disparándole en al menos cinco ocasiones. Una estimación interna señala que avanzaba a unas nueve millas por hora, equivalente a aproximadamente 14.5 kilómetros por hora, antes de tropezar y caer.
Ese detalle ha generado dudas entre los investigadores, quienes se preguntan cómo una persona que corría a esa velocidad pudo detenerse, apuntar y disparar contra un agente que se encontraba detrás de él, lo que mantiene abierta la revisión de los hechos.
Tras su caída, agentes de seguridad y oficiales lograron reducirlo en el lugar. De ser encontrado culpable por el intento de magnicidio contra Donald Trump, Cole Tomas Allen podría enfrentar una condena de cadena perpetua en prisión.
Con información de actualidad.rt.com

