Bartolo García
Santo Domingo.– La más reciente encuesta Gallup República Dominicana para Diario Libre refleja un panorama político fragmentado de cara a las elecciones de 2028, donde ningún partido cuenta actualmente con apoyo suficiente para garantizar una victoria en primera vuelta.
El estudio sitúa al Partido Revolucionario Moderno (PRM) como la principal fuerza política con un 30.4 % de simpatía partidaria, seguido muy de cerca por la Fuerza del Pueblo con 19.6 % y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con 19.5 %. Además, un significativo 23.5 % de los encuestados afirmó no simpatizar con ninguna organización política.

Estos resultados evidencian un escenario menos dominado por lealtades tradicionales y más influenciado por figuras individuales, percepción de gestión y capacidad de atraer votantes independientes, lo que perfila una contienda presidencial abierta y altamente competitiva.
Dentro del oficialismo, el principal dato es el posicionamiento de David Collado, quien encabeza ampliamente las preferencias internas del PRM con un 61.8 %, muy por encima de Carolina Mejía, que registra 21.1 %. Más atrás aparecen Raquel Peña, José Ignacio Paliza y otros dirigentes.
La encuesta también refleja que Collado lidera el ranking nacional de favorabilidad con 60.8 % de imagen positiva, consolidando una combinación poco común de alto respaldo interno y aceptación pública, lo que lo convierte en una de las figuras más fuertes del escenario político actual.

En la Fuerza del Pueblo, el liderazgo sigue concentrado en Leonel Fernández, quien obtiene 64.9 % de apoyo entre los simpatizantes de esa organización. Sin embargo, el estudio muestra el crecimiento de Omar Fernández, quien alcanza 54.2 % de valoración positiva nacional, incluso ligeramente por encima de la imagen del expresidente.

Por su parte, el PLD enfrenta mayores desafíos internos. Gonzalo Castillo lidera las preferencias con 48.3 %, seguido de Abel Martínez con 25.3 %, aunque el partido continúa mostrando señales de dispersión y dificultades para reconstruir una narrativa política sólida tras su salida del poder.
La encuesta evidencia que el sistema político dominicano atraviesa una etapa de reconfiguración, donde los partidos deberán enfrentar el reto de mantener la cohesión interna, conectar con una ciudadanía más crítica y responder a un electorado cada vez menos condicionado por estructuras partidarias tradicionales.

