Por Domi García Saleta, periodista
Carlos se sentaba, como en tantas otras noches, en una de las sillas plásticas blancas del colmado La Esquina del Ron, de Don Luis, en Herrera. El ritual era siempre el mismo: pedía un Brugal servido en un vaso de foam con hielo y se acomodaba mientras llegaban los amigos del barrio. Poco a poco, el lugar se llenaba de grupos que compartían entre risas, bachatas y conversaciones, todos con el tradicional vaso blanco en la mano.
Pasadas las once de la noche, el colmado reunía a decenas de personas disfrutando del ambiente. Sin embargo, ese objeto tan cotidiano que acompañaba cada brindis tiene un alto costo para el medioambiente. El foam, conocido por conservar el café caliente o las bebidas frías durante horas, no es biodegradable y puede tardar hasta 500 años en desaparecer.
En República Dominicana se generan aproximadamente 136.47 toneladas diarias de residuos de foam, una cifra equivalente al consumo de unos 80 millones de vasos de foam cada día. Aunque su uso parece inofensivo, este material representa uno de los mayores desafíos para la gestión de los residuos sólidos y la conservación de los ecosistemas.
Cuando llega a ríos y mares, el foam no se descompone, sino que se fragmenta en pequeñas partículas. Peces, tortugas y aves marinas suelen confundir esos fragmentos con alimento, lo que provoca obstrucciones intestinales, desnutrición e incluso la muerte. Además, este material libera sustancias químicas que contaminan el medioambiente y afectan la biodiversidad.
Frente a esta realidad, ya existen alternativas sostenibles. Vasos elaborados con papel, cartón, bambú o residuos orgánicos, como cáscaras de papa o de café, pueden sustituir al foam. Estos materiales se degradan de forma natural en pocas semanas, reduciendo considerablemente el impacto ambiental.
Aunque los productos ecológicos todavía tienen un costo mayor, representan una inversión en favor del planeta. En el mercado dominicano, un paquete de 50 vasos ecológicos de 10 onzas ronda los RD$295, mientras que la misma cantidad de vasos de foam cuesta entre RD$119 y RD$160. La diferencia de precio refleja el reto que enfrentarán comercios y consumidores durante la transición.
La Ley núm. 225-20, modificada por la Ley 98-25, establece la prohibición de los vasos de foam y otros plásticos de un solo uso. La normativa entrará plenamente en vigor a partir de diciembre de 2026, marcando un cambio importante en los hábitos de consumo del país.
La pregunta es inevitable: ¿estamos preparados? Adoptar desde ahora pequeños cambios puede hacer la diferencia. Exigir un vaso ecológico, aunque implique pagar unos centavos más, o llevar un vaso reutilizable al colmado, al trabajo o a cualquier establecimiento son acciones sencillas que contribuyen a reducir la contaminación.
A partir de diciembre de 2026, los vasos y plásticos de un solo uso pasarán a formar parte del pasado en República Dominicana. Tal vez sea momento de dar ese último trago en un vaso de foam y comenzar una nueva etapa de consumo responsable. Proteger nuestros mares, bosques y fauna depende de las decisiones que tomemos hoy. Porque cuidar el planeta también comienza con los pequeños gestos de cada día.

