Bartolo García
Santo Domingo.– La muerte de una joven de 27 años tras someterse a una cirugía estética volvió a encender las alarmas sobre los riesgos de los procedimientos plásticos en República Dominicana y la necesidad de una mayor vigilancia por parte de las autoridades de salud.
La víctima fue identificada como Anyeli Meliza Sánchez Castillo, conocida entre sus allegados como “Meli”, quien falleció luego de ser intervenida en una clínica de la capital. La joven deja en la orfandad a un niño de apenas cuatro años de edad.
El caso ha generado consternación en redes sociales y entre familiares, quienes exigen una investigación profunda para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el procedimiento médico que terminó en tragedia.
La denuncia fue realizada por el abogado Andrés Toribio, quien a través de su cuenta de Instagram aseguró que no descansará “hasta llegar a la verdad”. El jurista responsabiliza al doctor José Desena Montero, cirujano plástico que habría realizado la intervención.
Según las informaciones ofrecidas, Sánchez Castillo habría pagado alrededor de nueve mil dólares por la cirugía, que incluía reconstrucción de la pared abdominal, abdominoplastia, liposucción en brazos, entrepierna y espalda, además de transferencia de grasa a los glúteos.
Este nuevo caso reabre el debate sobre el aumento de jóvenes que recurren a procedimientos estéticos sin dimensionar completamente los riesgos que estos representan para la salud, así como la necesidad de fortalecer los controles en clínicas y centros especializados.
Diversos sectores consideran que tanto las autoridades como la sociedad deben analizar este fenómeno con mayor profundidad, promoviendo más orientación, supervisión médica rigurosa y responsabilidad profesional, para evitar que más familias sigan siendo marcadas por tragedias como esta.

