Alarma en la Policía de Nueva York por suicidios entre oficiales
Ramón Mercedes
NUEVA YORK.- Ante la preocupante ola de suicidios registrados entre agentes de la Policía de Nueva York, el comisionado James O’Neill lanzó un llamado urgente a los más de 55,000 oficiales y empleados de la institución. Entre ellos, destacan más de 2,500 agentes de origen dominicano y numerosos empleados civiles, quienes deben buscar ayuda inmediata ante cualquier situación de crisis.
Suicidios recientes conmocionan a la fuerza policial
La semana pasada, el subjefe de la zona Queens North, Steven Silks, de 62 años, se quitó la vida a pocas cuadras de la Comisaría 112 en Forest Hills. Apenas días después, el detective Joseph Calebrese, de 58 años, falleció por suicidio en Plumb Beach, Brooklyn, según confirmó la Policía.
Apoyo y recursos para prevenir nuevas tragedias
Frente a esta situación, el comisionado O’Neill exhorta a los miembros del departamento a utilizar los recursos disponibles para prevenir más pérdidas. Recalca la importancia de buscar ayuda profesional ante cualquier dificultad emocional o mental.
Entre las opciones disponibles están la línea nacional de prevención del suicidio al 800-273-8255, el número de texto 65173 enviando la palabra “Well”, y la plataforma digital NYC Well, que ofrece apoyo confidencial y gratuito.
Un mensaje de fortaleza y prevención
En su comunicado, James O’Neill enfatizó: “Antes de poder cuidar de otros, es imprescindible que primero se cuiden a sí mismos. Buscar ayuda nunca es una señal de debilidad, sino un acto de gran fortaleza”. Este mensaje busca romper el estigma alrededor de la salud mental dentro de las fuerzas policiales.
Contexto nacional: cifras alarmantes de suicidios en policías
El fenómeno no es exclusivo de Nueva York. En 2017, se reportaron 140 suicidios entre agentes de policía en todo Estados Unidos, superando la tasa per cápita de la población civil. En 2016, fueron 108 los casos documentados, evidenciando una tendencia creciente que preocupa a las autoridades y expertos en salud mental.
La situación subraya la urgencia de fortalecer programas de apoyo y prevención para los agentes y empleados que enfrentan presiones extremas en su labor diaria.





