Leída por Tuto Tavárez el 3 de febrero del 2026 cuando la directiva de la ACDS lo declaró presidente Ad Vitam.
Escribir una semblanza para un amigo implica destacar su personalidad, trayectoria y valores a través de anécdotas personales, combinando datos biográficos como fecha y lugar de nacimiento, sus logros y pasiones más significativas.
Pero, la prudencia aconseja, que una semblanza debe ser un texto breve, lo que es imposible en una trayectoria tan dilatada como es la de Pappy Pérez y como no queremos que ustedes se cansen y me dejen solo hablando, vamos a tratar de ser lo más conciso y ameno posible.
Como el centro de este reconocimiento a Pappy Pérez es declararlo Presidente Ad Vitam de la ACDS, nos vamos centrar en sus pasos y aportes a esta entidad que nació hace 89 años.
Pappy es apenas el segundo pasado presidente de la ACDS que recibe esta distinción, que puso su génesis cuando Héctor García recibió la misma y que es un título que permanece de por vida.
Dicen que Pappy Pérez ha sido presidente de la ACDS en 11 ocasiones y podríamos pararnos aquí a reseñar sus principales logros.
Decir, por ejemplo, que la ACDS nació como una entidad nómada, porque no tenía un lugar propio donde pernoctar y se reunían en salones prestados y restaurantes.
Luego en la gestión de Félix Bruno se alquiló un local en la Restauración y tuvimos casa propia cuando Pappy Pérez consiguió el local de las Avenida las Carreras y hoy estamos en esta confortable casa club, que honra el nombre de Domingo Saint-Hilaire.
Y tenemos el estadio para softbol César Delmonte y Consuegra y realizamos exitosas giras a Puerto Rico y Nueva York. Sin olvidarnos de nuestro país, el cual recorrimos intercambiando en softbol, baloncesto y dominó, ampliando el abanico de amigos.
La prestigiosa Premiación del Atleta de Santiago, que comenzó en el Roof Garden de Cervecería Nacional Dominicana, fue a una discoteca y Pappy la sacó a escenarios como el Centro Español y el Gran Teatro del Cibao.
Pero tranquilos, no voy a seguir nombrando, sino recordando. Recordando porque recuerdo una historia que contaba pappy Pérez cada vez que era juramentado como presidente de la ACDS y recuerden que hablamos de 11 ocasiones.
Aunque hace muchos años, muchísimos, que Pappy Pérez hacía esa anécdota, los valores de la misma, todavía aplican para este tiempo.
Cuando Pappy llega a la ACDS había una impronta de hombres como Papi Pimentel, Domingo Saint-Hilaire, Félix Bruno, Virgilio Cepeda, Ramón De Luna, Héctor García, César Consuegra, Juan José Tejada, Apolinar Medina Díaz, Juan Mendoza, Radhamés Bonilla, Leónidas Rodríguez, Antonio Martínez, Reynaldo Filpo, Freddy Caputo, Paquete Fernández y muchos más
Y así, se fueron sumando nombres como Raffy Ceballos, Fellito Ortiz, César Ureña, Franklin Peralta, Américo Cabrera, sin olvidar las damas que hemos tenido, como Dionicia Pérez, Judith Hernández, Zobeida Rivas, Johanna Núñez y Osny Cabreja, entre otras. Como se puede ver, la ACDS ha sido como una carrera de relevo, donde el testigo se va pasando de mano en mano.
Pappy se alimentó de la sabiduría y conocimientos de esos predecesores y lo que siguieron abrevaron esa fuente. por eso realizaba en sus discursos, la famosa historia que vamos a contar con una dinámica.
Quiero pedir, por favor que pase un socio que tenga más de 20 años en la ACDS. Uno de 10, uno de 5 y uno de los jóvenes de reciente ingreso.
La historia contada por Pappy Pérez es la siguiente: Un hombre entrado en edad, estaba sembrando cocos, pasó uno y le dijo: “Para qué está sembrando esos cocos, si tu no vas a vivir suficiente para comer de ellos”.
La respuesta del sabio hombre fue: “Yo siembro los cocos para que coman otros, porque yo como cocos que otros sembraron”.
Zobeida y Johanna entra con agua y masa de coco. Invitan a los invitados tomar el agua y comer la masa. Pregunto, ¿Qué es? Todos responden agua de coco y masa y pregunto de nuevo ¿Cuál de ustedes sembró esos cocos? Ninguno.
Hoy, ustedes están tomando agua y comiendo masa, de los cocos que otros sembraron. Siembren como sembró Pappy Pérez. Sin egoísmo, con la satisfacción de que en el mañana, otros comerán de los cocos que ustedes sembraron, mirando en cada uno un compañero, no un rival.
Finalmente, quiero pedir por favor, que apaguen las luces.
Ahora que se apagaron las luces, hay una vela encendida que nos alumbra, se gasta poco a poco, pero nos da luz. La encendimos cuando llegamos y se ha mantenido ahí, con su luz tenue, sin quejarse porque los focos alumbran más que ella.
Honremos a los forjadores de la Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS), que un día como hoy, 3 de febrero de 1937, pusieron los cimientos de esta benemérita institución, en honor de los creadores y los sucesores, seamos como esta vela que no discrimina con su luz y sembremos cocos para que comen los que vienen en camino a continuar el trabajo.

