Bartolo García
Una intensa jornada marcada por el dolor, la indignación y el reclamo de justicia se vivió este martes en la República Dominicana durante el conocimiento del proceso judicial por la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, que dejó varias víctimas mortales y profundas heridas en numerosas familias.
Desde tempranas horas, familiares, sobrevivientes y allegados de las víctimas se congregaron en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, portando pancartas y coreando consignas en demanda de justicia frente al avance del caso contra los propietarios del establecimiento, Antonio y Maribel Espaillat.
Entre lágrimas y visibles muestras de angustia, Cerafín de Jesús, padre de una de las jóvenes fallecidas, expresó su frustración asegurando que en el país no existe una justicia real para quienes no cuentan con recursos económicos, reflejando el sentir de muchos de los presentes.
El dolor también se hizo palpable en las palabras de la madre de la víctima, quien, visiblemente afectada, afirmó que en la República Dominicana “el que tiene dinero abusa del que no tiene”, al tiempo que reprochó la aparente tranquilidad de los imputados durante el proceso.
Rómula Primitiva Martínez, otra de las madres afectadas, resumió su tragedia personal con una frase que estremeció a los presentes, al recordar que su hija era la única que tenía, y que su pérdida ha dejado un vacío imposible de llenar.
La tensión aumentó cuando los hermanos Espaillat se disponían a ingresar a la sala de audiencias. En ese momento, familiares y sobrevivientes les gritaron consignas como “asesinos” y les advirtieron que la conciencia no los dejaría dormir, reflejando la carga emocional que rodea el caso.
Ya dentro de la sala, el ambiente volvió a encenderse cuando la diputada Lía Díaz, hermana del fallecido merenguero Rubby Pérez, quien amenizaba la fiesta la noche de la tragedia, lanzó duras críticas contra los abogados defensores de los imputados.

Díaz calificó a la defensa como “abogados del diablo, de lo malo y de los delincuentes”, lo que provocó una reacción inmediata del tribunal ante la alteración del orden y la solemnidad del proceso judicial.
Ante esta situación, el juez Raymundo Mejía ordenó un receso y solicitó a los presentes abandonar momentáneamente la sala, reiterando que el tribunal no permitiría faltas de respeto ni ataques personales durante el desarrollo del proceso.
El magistrado recordó que se trata de un proceso penal y no de un escenario para confrontaciones, y explicó que en esta etapa preliminar su función no es determinar culpabilidad, sino evaluar si la acusación presentada por el Ministerio Público tiene mérito suficiente para ir a juicio.
Aunque los imputados no cumplen prisión preventiva como medida de coerción, salieron del recinto judicial por el área destinada a los privados de libertad, bajo custodia de agentes de seguridad, una acción que habría sido adoptada de manera preventiva ante la tensión reinante.

La audiencia fue finalmente aplazada para el próximo 16 de marzo, con el objetivo de que el Ministerio Público notifique formalmente la acusación a las víctimas y querellantes, quienes deberán evaluar el expediente y decidir si se adhieren o presentan una acusación particular.
El juez dispuso además un calendario fijo de audiencias, estableciendo los lunes como día exclusivo para conocer el proceso, y advirtió que será estricto en el cumplimiento de los plazos y las comparecencias.
Mientras tanto, el caso Jet Set continúa reabriendo heridas profundas en la sociedad dominicana, donde las familias afectadas insisten en que no descansarán hasta que se haga justicia y se determinen responsabilidades por una tragedia que marcó para siempre sus vidas.

