Bartolo García
El nuevo salario mínimo para el sector privado en la República Dominicana entró en vigor a partir del 1 de febrero, con un incremento del 8 % que impacta a más de la mitad de los trabajadores del empleo formal.
La medida se implementa en un contexto de presión sostenida por el encarecimiento del costo de vida y el aumento de la canasta básica familiar, factores que han reducido el poder adquisitivo de los hogares en los últimos meses.
El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, recordó que el ajuste salarial tiene como objetivo acortar brechas de ingreso, mejorar la calidad de vida de los trabajadores y contribuir al dinamismo de la economía nacional.
Olivares señaló que el aumento no solo responde a criterios laborales, sino también a la necesidad de ofrecer mayor protección social frente a la inflación que afecta bienes y servicios esenciales.
El impacto del ajuste cobra relevancia tras los datos más recientes de la canasta básica nacional, cuyo costo promedio pasó de RD$46,420.68 en enero de 2025 a RD$47,534.46 en septiembre del mismo año.
Este incremento de RD$1,113.78 representa una subida del 2.4 % en apenas nueve meses, impulsada principalmente por aumentos en alimentos, transporte y servicios básicos.

De acuerdo con el nuevo esquema, los trabajadores de empresas grandes devengan un salario mínimo de RD$29,888, monto que permite cubrir el primer quintil de la canasta básica familiar.
En el caso de las empresas medianas, el salario mínimo quedó establecido en RD$27,489, mientras que para las pequeñas empresas se fijó en RD$18,421.
Las microempresas, por su parte, aplican un salario mínimo de RD$16,993.20, completando así el nuevo cuadro salarial aprobado para el sector privado.
Estos montos fueron confirmados por la firma PwC, que explicó que el ajuste se ejecutó en dos tramos: uno aplicado en abril de 2025 y el definitivo implementado en febrero de 2026.
A pesar del aumento, persisten desafíos para los hogares de menores ingresos, ya que la mejora salarial compite directamente con la evolución constante de los precios de la canasta familiar.
Especialistas advierten que el impacto real del ajuste dependerá del comportamiento de la inflación en los próximos meses y de la estabilidad de los precios de los bienes esenciales.
No obstante, el aumento salarial apunta a reforzar el poder adquisitivo y a dignificar las condiciones laborales de un segmento importante de la población trabajadora.
En el plano regional, la República Dominicana mantiene uno de los costos más bajos de la canasta básica alimentaria, con un valor promedio de US$189.46.
Según datos de la Dirección General de Protección al Consumidor de Honduras, este costo es inferior al de países como El Salvador, Panamá y Honduras.
Con la entrada en vigor del nuevo salario mínimo, el Gobierno dominicano apuesta a un equilibrio entre protección laboral y sostenibilidad económica, en un escenario marcado por la necesidad de responder al aumento del costo de vida sin frenar la actividad productiva.

