A pocas semanas de haber iniciado el año, el sector minero dominicano muestra señales claras de fortaleza y proyección. Los resultados alcanzados en 2025, junto a un entorno favorable de inversión, precios internacionales y avances en exploración y explotación, consolidan a la minería como uno de los pilares estratégicos del desarrollo económico nacional en 2026.
Santo Domingo, RD. Transcurrida la primera mitad del mes de enero, el sector minero de la República Dominicana avanza en 2026 con un panorama favorable, impulsado por los sólidos resultados obtenidos en 2025 y por expectativas positivas en materia de inversión, exportación y exploración de nuevos recursos minerales, bajo una gestión orientada al fortalecimiento y la proyección estratégica del sector.
Durante el año 2025, la minería se consolidó como uno de los sectores de mayor dinamismo de la economía nacional. El Producto Interno Bruto (PIB) reflejó una contribución aproximada de un 2 % del total nacional. La actividad registró un crecimiento significativo, apoyado principalmente en el aumento de la producción y exportación de oro, así como en un contexto internacional de precios favorables. Este desempeño se tradujo en un importante aporte a las finanzas públicas, con un incremento notable en las recaudaciones fiscales, la generación de divisas para el país y la creación de nuevos empleos directos.
Las exportaciones mineras alcanzaron cifras históricas, superando los US$2,590 millones, mientras que la inversión extranjera directa en el sector registró un crecimiento extraordinario, por encima de los US$420 millones. Estos resultados posicionan a la minería como uno de los principales atractivos de capital productivo de la economía dominicana y reafirman el potencial del país como destino confiable para el desarrollo de proyectos mineros responsables.
Este desempeño refuerza la visión de la minería como un pilar estratégico de la economía nacional, no solo por su contribución al crecimiento y a las exportaciones, sino también por su rol clave en el fortalecimiento de la estabilidad fiscal. Los ingresos generados por la actividad minera, particularmente por la producción aluminio y cobre han respaldado la ejecución del Presupuesto General del Estado, contribuyendo al financiamiento de inversiones públicas en áreas prioritarias como infraestructura, salud y educación.
Este proceso ha contado con el impulso constante del director general de Minería, Rolando Muñoz Mejía, reconocido como un firme promotor del desarrollo minero nacional, cuya gestión ha estado enfocada en el fortalecimiento institucional, la promoción de una minería responsable y la consolidación de la confianza de inversionistas, comunidades y demás actores del sector.
En este inicio de 2026, el sector minero dominicano se muestra fortalecido y con un entorno de mayor certidumbre. El Gobierno ha reiterado su compromiso de seguir impulsando una minería sostenible, con énfasis en la modernización del marco normativo, la protección del medio ambiente y el fortalecimiento del diálogo permanente con las comunidades donde se desarrollan las operaciones mineras.
Entre los elementos que marcan esta etapa inicial del año se destacan los avances en exploración minera, particularmente en la identificación de nuevos recursos estratégicos como cobre, zinc y tierras raras, así como el interés por diversificar la actividad más allá de los minerales tradicionales. En este contexto, proyectos como Pueblo Viejo, Romero, Candelones y Cormidom representan una oportunidad para ampliar la base productiva del sector, fortalecer el encadenamiento económico regional y proyectar una minería moderna, regulada y alineada con los objetivos de desarrollo nacional.
Las proyecciones para 2026 indican que la minería continuará siendo un motor relevante del crecimiento y del desarrollo económico del país. Se prevé un aumento sostenido en los niveles de producción y exportación, acompañado de nuevas inversiones orientadas tanto a la expansión de operaciones existentes como al desarrollo de nuevos proyectos de exploración y explotación.
Al mismo tiempo, el sector enfrenta el desafío de consolidar una minería cada vez más responsable, capaz de generar beneficios económicos, sociales y ambientales de manera equilibrada. En este sentido, la actualización del marco legal mediante una nueva Ley Minera, el fortalecimiento institucional y el diálogo permanente con las comunidades serán factores determinantes para asegurar la sostenibilidad del crecimiento proyectado.
Un sector estratégico en la agenda de desarrollo
Con los resultados alcanzados en 2025 y el comportamiento mostrado en las primeras semanas de 2026, la minería dominicana se consolida como un sector estratégico para el desarrollo nacional. Su capacidad para generar empleo, atraer inversión extranjera y aportar recursos al Estado refuerza su papel dentro de la economía, en un contexto donde la sostenibilidad, la transparencia y la eficiencia institucional se convierten en ejes fundamentales de su evolución, considerando los siguientes aspectos:
- Impulsar la revisión y aprobación del nuevo proyecto de Ley Minera del sector.
- Promover la creación del inventario nacional de minerales estratégicos del país.
- Priorizar la evaluación y recomendación de proyectos de exploración y explotación de minerales metálicos y no metálicos (agregados) destinados a la construcción..
- Optimizar y agilizar los trámites vinculados a las solicitudes mineras de exploración, explotación y plantas de beneficio.
- Apoyar el desarrollo de proyectos de exploración orientados a la determinación de reservas de minerales de tierras raras.
- Fortalecer la transparencia en la gestión de los fondos mineros y en la generación y difusión de estadísticas e informaciones generales del sector a través del EITI-RD.
- Dar seguimiento a la ejecución de los planes de cierre en los proyectos mineros.
- Ampliar la participación de técnicos de la institución en eventos internacionales, con miras a fortalecer capacidades en nuevas tecnologías de procesamiento de minerales metálicos y básicos.
- Respaldar el proyecto de extensión de los límites de la plataforma continental submarina del país, con el objetivo de expandir y proteger los derechos de la República Dominicana en materia de soberanía y recursos naturales.

