Bartolo García
La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes los amplios aranceles comerciales impuestos por el presidente Donald Trump, en un fallo que representa un duro revés para una de las principales apuestas de su agenda económica.
La decisión, adoptada con seis votos a favor y tres en contra, concluyó que el entonces mandatario actuó más allá de las facultades que le otorga la ley al utilizar poderes de emergencia para imponer gravámenes de manera generalizada a más de un centenar de países.
Los magistrados se centraron específicamente en los llamados aranceles “recíprocos”, al considerar que la Constitución no concede al Poder Ejecutivo autoridad para ejercer funciones tributarias que corresponden al Congreso.

En su resolución, el tribunal subrayó que los redactores de la Carta Magna reservaron la potestad fiscal al Poder Legislativo, limitando el margen del presidente para crear impuestos bajo argumentos de emergencia nacional.
El fallo afecta principalmente a los gravámenes aprobados por Trump en 2025, cuando recurrió a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para justificar una ofensiva comercial sin precedentes contra socios estratégicos.
Entre los países impactados por esas medidas figuraban potencias económicas y naciones vecinas como China, Canadá y México, además de decenas de mercados en Europa, Asia y América Latina.
No obstante, la Corte aclaró que otras tarifas específicas aplicadas a sectores como el aluminio y la industria automotriz no forman parte de esta decisión y continúan vigentes por ahora.
La opinión mayoritaria fue firmada por el presidente del tribunal, John Roberts, y contó con el respaldo tanto de jueces conservadores como liberales, en un inusual consenso frente a una política clave del exmandatario.
La sentencia abre la posibilidad de que el Gobierno estadounidense deba reembolsar miles de millones de dólares cobrados en concepto de aranceles, aunque el mecanismo de devolución aún no ha sido definido con claridad.
Trump reaccionó de inmediato calificando la decisión como una “desgracia”, argumentando que limita la capacidad del Ejecutivo para defender la economía nacional frente a prácticas comerciales que considera injustas.
El fallo llega en un contexto político sensible, a pocos días de un discurso clave del presidente en funciones ante el Congreso, donde la política económica y comercial figuraba entre los temas centrales.
Durante los últimos meses, el Supremo había mostrado una tendencia favorable a la expansión del poder ejecutivo, lo que hace que esta resolución sea vista como un giro relevante en esa línea jurisprudencial.
Tres magistrados presentaron opiniones disidentes, advirtiendo que la anulación de los aranceles podría provocar caos administrativo y severas consecuencias para la economía estadounidense.
Uno de los jueces críticos anticipó que el proceso de reembolso sería complejo y potencialmente desastroso, especialmente porque muchos costos ya habrían sido trasladados a consumidores.
Analistas consideran que esta decisión reconfigura el panorama de la política comercial de Estados Unidos y marca un límite claro al uso de poderes de emergencia para fines fiscales.
Con este fallo, la Corte Suprema envía un mensaje contundente sobre la separación de poderes, reforzando el rol del Congreso en materia tributaria y dejando en suspenso el futuro de una de las estrategias económicas más agresivas de la era Trump.
Con información del elpais.com, infobae.com y actualidad.rt.com

