Bartolo García
La República Dominicana vuelve a colocarse en el escenario de la ciencia internacional tras la concesión de una patente de invención al científico Leonardo De León, por el desarrollo de un enjuague bucal trifásico con mecanismos biológicos nunca antes aplicados en la higiene oral.
La innovación introduce el uso del ciclo circadiano y rutas metabólicas inéditas, transformando el concepto tradicional de los dentífricos en una herramienta avanzada de salud preventiva.
El producto fue sometido durante varios años a evaluaciones técnicas de alto nivel a través del Departamento de Invenciones adscrito a la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial, en coordinación con oficinas de patentes internacionales.
Este proceso incluyó la revisión de entidades de más de 150 países miembros del Tratado de Cooperación en materia de Patentes, uno de los sistemas más rigurosos del mundo.
Expertos en propiedad intelectual explican que el nivel de innovación alcanzado supera ampliamente el de un modelo de utilidad, razón por la cual fue otorgada una patente de invención, una de las figuras más complejas de conseguir.

Durante décadas, los productos de higiene oral habían evolucionado muy poco en términos científicos estructurales, lo que convierte este avance en un verdadero hito.
El impacto potencial del dentífrico trifásico va más allá del cuidado bucal, al incidir en procesos metabólicos vinculados al bienestar general del organismo.
Por su alcance biomédico, especialistas consideran que este tipo de descubrimientos son los que históricamente han sido valorados en los principales premios científicos del mundo.
Esto abre la posibilidad de que el doctor De León pueda ser postulado en el futuro al Premio Nobel de Medicina.
El científico dominicano cuenta con una sólida formación académica en instituciones como Harvard University, la Universidad de Navarra y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo.
Además, posee especializaciones en nutrición de precisión, microbiota, nutrigenómica y salud del sueño, áreas clave de la medicina moderna.
Su trayectoria científica ha recibido respaldo de organismos internacionales como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la Unión Europea.
También ha sido reconocido como autor galardonado en Estados Unidos y distinguido como Personalidad Cultural en la República Dominicana.
La entrega formal de la patente fue realizada por autoridades nacionales de propiedad industrial en un acto oficial en Santo Domingo.
Este logro posiciona al país como referente emergente en innovación biomédica y tecnológica.
Asimismo, marca un cambio de paradigma en la forma en que se concibe la higiene oral: no solo como cuidado estético, sino como estrategia integral de salud.
Con esta patente, la ciencia dominicana da un paso firme hacia escenarios de alto impacto global.
El avance de Leonardo De León demuestra que desde el Caribe también pueden surgir descubrimientos capaces de transformar la medicina preventiva moderna.

