Bartolo García
La República Dominicana lamenta el fallecimiento de Ramón Alburquerque, destacado dirigente político y expresidente del Senado de la República, quien murió este viernes a los 76 años de edad.
Alburquerque se encontraba recluido en el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), donde recibía atenciones médicas luego de ser diagnosticado con cáncer de hígado, condición que deterioró progresivamente su estado de salud.
De acuerdo con informaciones ofrecidas por su entorno familiar, el dirigente político había estado bajo tratamiento médico en los Estados Unidos, pero fue trasladado al país el pasado 16 de enero ante el agravamiento de su condición clínica.
La noticia de su fallecimiento fue confirmada por su familia a través de un mensaje publicado en redes sociales, en el que se comunicó su deceso y se resaltó la dimensión humana y pública de su trayectoria.
Su hija, Mónica Alburquerque Mora, compartió un emotivo mensaje de despedida en el que destacó los valores personales, la integridad y el compromiso patriótico que caracterizaron la vida de su padre.
“Fuiste un hombre de principios firmes, ideas visionarias, espíritu inquebrantable y un amor inmenso por tu familia y tu patria. Tu legado seguirá con nosotros como una brújula interna para guiarnos siempre”, expresó en su mensaje.
Ramón Alburquerque fue una figura influyente de la vida política dominicana, con una extensa trayectoria tanto en el ámbito legislativo como en el liderazgo partidario, siendo reconocido por su pensamiento crítico y su participación activa en los principales debates nacionales.
En el Congreso Nacional se desempeñó como presidente del Senado de la República y como representante de la provincia Monte Plata, desde donde impulsó iniciativas orientadas al fortalecimiento institucional y la vida democrática del país.
A lo largo de su carrera también ocupó otras posiciones relevantes dentro de la administración pública y en el escenario político nacional, consolidándose como un referente del liderazgo legislativo.
Su ejercicio político estuvo marcado por una postura firme en defensa de la institucionalidad, el respeto a la democracia y el Estado de derecho, lo que le valió el reconocimiento de diversos sectores políticos y sociales.
El fallecimiento de Alburquerque ha generado pesar en el liderazgo político nacional y en amplios sectores de la sociedad que valoraron su aporte al debate democrático y a la consolidación del sistema institucional dominicano.
Tras conocerse la noticia, numerosas personalidades de la vida pública expresaron mensajes de condolencias y solidaridad hacia sus familiares, destacando su legado político y humano.
Hasta el momento, la familia no ha ofrecido detalles sobre las honras fúnebres ni sobre posibles actos oficiales en su memoria.
Con su partida, Ramón Alburquerque deja una huella significativa en la historia política reciente del país, siendo recordado como un dirigente de convicciones firmes, vocación de servicio y profundo amor por la República Dominicana.

