Evo Morales anuncia posible regreso a Bolivia para pacificar el país
El exmandatario boliviano Evo Morales afirmó este miércoles desde México, donde se encuentra asilado, que regresaría a Bolivia para “pacificar” la nación si el pueblo boliviano se lo pide. Esta declaración llega tras semanas de intensas protestas violentas que culminaron con su renuncia a la Presidencia el pasado domingo.
Primera conferencia de Morales desde el exilio: llamado al diálogo nacional
En su primera rueda de prensa desde el exilio, Morales reiteró que su dimisión tuvo como objetivo principal detener la ola de violencia que azota Bolivia. “Si mi pueblo pide, estamos dispuestos a volver (…) Vamos a volver tarde o temprano (…) mejor lo antes posible para pacificar Bolivia”, aseguró.
El líder boliviano insistió en la importancia de un diálogo nacional inclusivo, que podría contar con la mediación de “países amigos” para facilitar la reconciliación entre las fuerzas políticas enfrentadas.
“Es fundamental el diálogo nacional. Sin él será difícil detener esta confrontación”, añadió. Además, hizo un llamado urgente a la policía y a las Fuerzas Armadas, que lo presionaron para renunciar, a no “usar bala contra el pueblo”.
Balance de las protestas y controversia electoral en Bolivia
Hasta este miércoles, las protestas en Bolivia han dejado al menos 10 muertos. Los disturbios estallaron tras las elecciones presidenciales, en las que Morales fue reelecto para un cuarto mandato. Estos comicios fueron cuestionados por la oposición, que denunció fraude, y una misión de auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) reportó “irregularidades” en el proceso electoral.
Morales condena al gobierno de Trump y denuncia golpe de Estado
Consultado sobre la posible participación del gobierno estadounidense en el conflicto, Morales dijo no contar con información directa, pero sospecha que Estados Unidos podría estar aportando “conceptos y estrategias” a sus adversarios políticos.
Horas más tarde, a través de Twitter, el expresidente boliviano condenó la decisión de Donald Trump de reconocer al “gobierno de facto y autoproclamado” de la derecha, encabezado por la presidenta interina Jeanine Añez. Morales calificó el golpe de Estado, que ha causado muertes en Bolivia, como “una conspiración política y económica que viene desde EEUU”.
Por su parte, el gobierno estadounidense manifestó el martes su interés en trabajar con Añez y otras autoridades civiles para organizar “elecciones libres y justas lo antes posible”, según un tuit de Michael Kozak, principal diplomático para América Latina.
Para Morales, la proclamación de Añez confirma el golpe en su contra y es un acto ilegal, ya que no se realizó la sesión legislativa que aprueba su renuncia, requisito constitucional. Sin embargo, el Tribunal Constitucional avaló la asunción de la hasta entonces senadora opositora.
Recepción en México y reconocimiento oficial
Por la tarde, Evo Morales fue recibido en Ciudad de México por la alcaldesa izquierdista Claudia Sheinbaum, quien le entregó una medalla y un pergamino que lo declara “huésped distinguido” de la capital mexicana.
Al llegar, decenas de simpatizantes lo recibieron con cánticos como “¡Aymara, hermano, el pueblo te da la mano!” y “¡No estás solo!”.
En su discurso de agradecimiento, Morales afirmó que dentro y fuera de Bolivia “no aceptan que el país sea anticolonialista y antimperialista”. Subrayó que no renunció por ser “cobarde”, sino para “cuidar la vida” de los bolivianos.
Evo Morales arribó a México el martes en calidad de asilado, trasladado en un avión militar mexicano.
Por AFP

