Los profundos lazos culturales que unen a Venezuela y la República Dominicana fueron resaltados recientemente por Edward Mena, director de la Asociación Internacional de Arte y Cultura Hispana en Miami (AIPEH), quien subrayó el papel determinante de la música como eje de conexión entre ambas naciones caribeñas.
Durante su participación en un espacio cultural, Mena afirmó que cuando se habla del Caribe se habla de encuentros, de pueblos que, aun con historias distintas, comparten una sensibilidad artística común que se manifiesta especialmente a través del ritmo y la expresión musical.
El director de AIPEH sostuvo que la relación entre dominicanos y venezolanos ha trascendido fronteras y generaciones, consolidándose como una hermandad cultural que sigue viva en la memoria colectiva de ambos pueblos.
Uno de los capítulos más emblemáticos de esta historia compartida, explicó, nació a principios del siglo XX con la llegada del músico dominicano Luis María Frómeta, conocido como Billo Frómeta, a Venezuela, donde fundó la legendaria orquesta Billo’s Caracas Boys.
Mena destacó que esta agrupación no solo marcó una época en la música venezolana, sino que se convirtió en símbolo de integración cultural, permitiendo que los ritmos dominicanos encontraran un hogar permanente en el corazón del pueblo venezolano.
Señaló que las canciones de la Billo’s Caracas Boys pasaron a formar parte de celebraciones familiares, fiestas populares y recuerdos colectivos, dejando una huella imborrable en la identidad musical de Venezuela.
Con el paso de los años, esa conexión se fortaleció aún más con la presencia de grandes figuras dominicanas que conquistaron al público venezolano con su talento y carisma.
Artistas como Johnny Ventura, Wilfrido Vargas y el recordado Rubby Pérez llevaron el merengue y otros ritmos caribeños a escenarios venezolanos, donde fueron acogidos con un cariño que los convirtió en parte del imaginario cultural del país sudamericano.
Mena resaltó que esta integración musical permitió que el merengue se incorporara de manera natural a la vida cultural venezolana, reforzando el sentimiento de hermandad entre ambos pueblos.
Desde una perspectiva personal, el artista expresó que ha sentido de primera mano el respaldo de la comunidad dominicana a lo largo de su carrera, lo que considera un honor y una muestra del afecto genuino entre ambas culturas.
Recordó de manera especial una presentación en el Teatro Nacional de Santo Domingo, donde tuvo el privilegio de interpretar la emblemática canción “Por Amor”, del maestro Rafael Solano, un momento que calificó como inolvidable a nivel humano y artístico.
Para Mena, la música ha sido y seguirá siendo uno de los lazos más fuertes entre Venezuela y República Dominicana, un lenguaje universal que cruza el Caribe y construye una memoria cultural compartida.
Indicó que festivales, conciertos y homenajes han sido escenarios constantes de este intercambio artístico que mantiene viva la relación entre ambas naciones.
Desde su rol como director ejecutivo de AIPEH, aseguró que continuará promoviendo el arte y la cultura como herramientas de unión, identidad y desarrollo de la comunidad hispana en Estados Unidos.
Finalmente, recordó que la Asociación Internacional de Arte y Cultura Hispana fue fundada en 2007 como una organización sin fines de lucro para fomentar la cultura y las alianzas artísticas, contando hoy con una filial activa en Miami bajo su dirección, fortaleciendo los vínculos culturales del mundo hispano.
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Con información de Rose Mary Santana

