Bartolo García
El Coro Arquidiocesano de Santiago celebró sus 35 años de fundación con un emotivo Concierto de Gala realizado en la Catedral Metropolitana Santiago Apóstol, en una noche marcada por la música, la fe y la memoria agradecida.
La presentación estuvo bajo la dirección del maestro Alejandro Delgado, quien condujo a la agrupación en un recorrido musical por diversos géneros y estilos que han definido el amplio repertorio del coro a lo largo de más de tres décadas.
Las palabras de bienvenida fueron pronunciadas por el arzobispo metropolitano de Santiago, Héctor Rafael Rodríguez, quien destacó el valor espiritual y cultural del coro, señalando que la velada representó no solo un encuentro con la música, sino también una profunda experiencia de comunión y fe.
El concierto, celebrado en vísperas de la Epifanía del Señor, reunió a fieles, autoridades y amantes de la música coral, quienes disfrutaron de una cuidada selección de composiciones de autores dominicanos y extranjeros.
Dentro del programa sobresalieron piezas del fundador visionario de la agrupación, el Hermano Alfredo Morales, cuyas obras han dejado una huella significativa en la música litúrgica de Santiago y del país.
Las más de 50 voces que integran el coro interpretaron las composiciones con notable precisión y emotividad, incorporando además la participación de solistas en algunas piezas, lo que enriqueció la experiencia musical.
El repertorio incluyó géneros como merengue, bolero, salsa, joropo y jazz, además de fusiones contemporáneas que han caracterizado la identidad musical del Coro Arquidiocesano, dependencia de la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros.
Temas como En busca de una nueva flor, Tiempo nuevo, Oración del padre al hijo y Variaciones sobre Palo Bonito rindieron homenaje al Hermano Alfredo Morales, destacando su aporte a la música sacra y coral dominicana.
Asimismo, se interpretaron composiciones de autoría del maestro Alejandro Delgado, entre ellas Siempre habrá, Promesas de paz y Caminante, así como Feliciana, de Juan Luis Guerra, presentada en una versión adaptada al jazz que fue ampliamente aplaudida.
La velada contó con el acompañamiento de destacados músicos y la inclusión de obras como Palo Quemao, de Luis Rivera; Quien no sabe de amor, de Manuel Jiménez; y El padre Antonio y el Monaguillo Andrés, de Rubén Blades.
También formaron parte del repertorio Alma llanera, un joropo venezolano; Por Amor, del maestro Rafael Solano; y el tradicional Aleluya al Mesías, de Georg Friedrich Handel, que cerró el concierto con el público de pie, siguiendo una tradición que data de 1745.
La ovación final reflejó el reconocimiento del público a una presentación de alto nivel artístico y espiritual, que reafirmó el lugar del coro como referente de la música litúrgica nacional.
Entre los asistentes se encontraban el obispo auxiliar Amauri Rosario, quien bendijo la celebración; la gobernadora provincial Rosa Santos; y el vicario de la Catedral, Regino Alfonso Collado, quien agradeció la labor evangelizadora del coro.
La coordinadora del Coro Arquidiocesano, Pamela Delgado, expresó su gratitud a la Arquidiócesis de Santiago, a las empresas patrocinadoras y a los medios de comunicación por el respaldo brindado a lo largo de los años.
El Concierto de Gala 35 Aniversario, conducido por Apolinar Ramos e Ivelisse Pérez, celebró una trayectoria iniciada el 18 de febrero de 1990, consolidando al Coro Arquidiocesano de Santiago como pionero de la música litúrgica coral en la República Dominicana.
Cada 6 de enero, la agrupación celebra la Epifanía del Señor con su tradicional concierto, una costumbre que en esta ocasión adquirió un carácter especial al coincidir con la conmemoración de sus 35 años de servicio musical y pastoral.

