Santiago.– La Junta de Vecinos del proyecto Mil Hojas, encabezada por su presidente, el arquitecto William R. Reyna, solicitó una revisión de los permisos y condiciones de una construcción que se desarrolla en las proximidades de una cañada ubicada en la calle Chanty, al considerar necesario verificar que la obra cumpla con las disposiciones urbanísticas y ambientales correspondientes.
Los representantes comunitarios explicaron que han llevado sus inquietudes ante la Sala Capitular de Santiago, donde plantearon la necesidad de evaluar la distancia existente entre la construcción y el cauce, así como revisar la documentación técnica y los permisos relacionados con el proyecto.
Según expresaron los vecinos, su preocupación se fundamenta en las regulaciones existentes sobre edificaciones próximas a ríos, cañadas y otras fuentes de agua. No obstante, corresponde a las autoridades competentes determinar si la obra cumple o no con las normas aplicables, tomando en cuenta los estudios, autorizaciones y condiciones particulares del terreno.
La organización comunitaria también manifestó interés en conocer los antecedentes administrativos del proyecto, debido a que, según sus representantes, en años anteriores se habrían producido decisiones distintas sobre la viabilidad de construir en ese punto. Por esa razón, solicitaron mayor información y transparencia sobre el proceso de aprobación actual.
Durante su exposición, los vecinos pidieron al Concejo de Regidores dar seguimiento a la situación y señalaron que los representantes municipales tienen la responsabilidad de canalizar las inquietudes de las comunidades. Asimismo, solicitaron que cualquier decisión relacionada con el proyecto se adopte sobre la base de criterios técnicos, legales, ambientales y de seguridad.
Como alternativa para el área, la Junta de Vecinos de Mil Hojas propuso la creación de un mirador o corredor ecológico a lo largo del entorno de la cañada, con espacios destinados a caminatas, ejercicio y recreación, iniciativa que, a su juicio, podría contribuir al saneamiento y aprovechamiento comunitario del lugar.
Finalmente, los representantes comunitarios expresaron su confianza en que la Alcaldía de Santiago y las instituciones correspondientes revisarán sus planteamientos y aclararán las condiciones en que se desarrolla la obra. La junta indicó que su propósito es promover un diálogo con las autoridades y procurar que cualquier intervención en la zona garantice la seguridad de los residentes y el adecuado ordenamiento urbano.

