PUERTO PRÍNCIPE.– Cerca de 200,000 personas fueron devueltas por la fuerza a Haití durante los primeros ocho meses de 2026, según cifras presentadas ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en momentos en que el país caribeño enfrenta un recrudecimiento de la violencia provocada por las pandillas armadas.
La cantidad representa alrededor de 20,000 retornos más que durante el mismo período de 2025. La situación genera preocupación debido a las condiciones de inseguridad existentes en Haití, donde la violencia de los grupos armados habría provocado más de 3,000 muertes durante el primer semestre del año.

Parte de las personas retornadas ingresa a territorio haitiano a través de la frontera terrestre con República Dominicana, mientras otras proceden de diferentes países de la región. La ONU también ha advertido sobre el flujo ilegal de armas que alimenta a las organizaciones criminales haitianas, señalando que una proporción importante tendría su origen en el sureste de Estados Unidos.
La alerta se produce después de una nueva masacre registrada en Kenscoff, en las afueras de Puerto Príncipe, donde al menos 47 personas fueron asesinadas. El representante haitiano Pierre Ericq Pierre sostuvo ante el Consejo de Seguridad que el ataque evidencia una mayor capacidad de violencia y terror por parte de las organizaciones armadas que operan en el país.

Las cifras sobre los retornos fueron presentadas por Indrika Ratwatte, secretaria general adjunta interina para Asuntos Humanitarios de la ONU, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad solicitada por Panamá, Estados Unidos y Colombia. El organismo internacional ha insistido además en la necesidad de romper el ciclo de impunidad de las pandillas y reforzar las capacidades para proteger a la población civil.
Haití solicitó asistencia internacional para enfrentar la crisis de seguridad desde 2022 y actualmente apuesta por el fortalecimiento de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). La misión tiene previsto alcanzar unos 5,500 efectivos, aunque todavía no cuenta con toda la capacidad proyectada y su mandato deberá ser renovado por el Consejo de Seguridad a finales de septiembre.
Ante este escenario, las autoridades haitianas solicitaron acelerar el despliegue de la fuerza internacional, mientras países como Chad, Mongolia y Costa de Marfil se han comprometido a respaldar la misión y continúan conversaciones con otras naciones. Estados Unidos también pidió ampliar las contribuciones internacionales para apoyar a la Policía haitiana en la recuperación de territorios actualmente bajo influencia de las pandillas y contener la creciente crisis de seguridad.
Con información de france24.com

