Bartolo García
Santiago, RD.- El Consejo Regional de Desarrollo, Inc. (CRD) propuso la creación de cinco grandes “Mancomunidades Quisqueyanas” como parte de una estrategia destinada a promover un desarrollo territorial más armónico y equitativo en República Dominicana. La iniciativa busca relanzar los objetivos establecidos en la Ley 1-12 de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 y acelerar metas que, según la entidad, presentan importantes rezagos.
La propuesta fue presentada por Raúl Álvarez Sturla, Frank Sánchez Mena y Eugenio Vargas Hernández, directores de las comisiones de Desarrollo Territorial, Estrategias y Desarrollo Socioeconómico Urbano del CRD, respectivamente. Los especialistas consideran necesario actualizar los mecanismos de planificación territorial ante los cambios económicos, sociales y ambientales registrados desde la aprobación de la Estrategia Nacional de Desarrollo.
El organismo entiende que la actual organización territorial en 10 Regiones Únicas, establecida mediante la Ley Orgánica 345-22, presenta diferencias significativas entre unas zonas y otras en aspectos como infraestructura, recursos naturales, condiciones socioeconómicas y acceso marítimo. A juicio del CRD, estas desigualdades pueden colocar determinadas regiones en desventaja y dificultar un crecimiento territorial equilibrado.
Como alternativa, el CRD plantea organizar las actuales regiones en cinco grandes mancomunidades: Cibao-Norte, Cibao Central, Gran Higüey, Gran Jaragua y Gran Santo Domingo. Estas estructuras integrarían municipios con características y potencialidades comunes, utilizando como fundamento la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, que contempla la posibilidad de asociaciones municipales para ejecutar conjuntamente obras y servicios.
La iniciativa procura fortalecer especialmente las comunidades rurales mediante proyectos compartidos de infraestructura, agua potable, saneamiento, agricultura y protección de los recursos naturales. El CRD considera que la cooperación entre municipios también facilitaría el acceso a fondos públicos, programas de desarrollo y cooperación internacional, además de fortalecer la participación de las comunidades en las decisiones sobre sus territorios.
El Consejo señala como referencia la experiencia de la Mancomunidad del Gran Santo Domingo, constituida en 2008, al considerar que la coordinación entre sus municipios ha contribuido a enfrentar retos relacionados con saneamiento, residuos sólidos, movilidad y crecimiento poblacional. No obstante, reconoce que implementar estructuras similares en otras regiones implicaría superar desafíos de financiamiento, capacidad administrativa, coordinación intermunicipal y desigualdad territorial.
El CRD sostiene que una mayor descentralización permitiría distribuir de manera más equitativa las inversiones y oportunidades de desarrollo, fortalecer la participación ciudadana y facilitar alianzas público-privadas para proyectos de carreteras, ferrocarriles, aeródromos, turismo, servicios municipales y emprendimiento. Con las cinco “Mancomunidades Quisqueyanas”, la entidad plantea avanzar hacia un modelo territorial con mayor autonomía, cooperación y capacidad para generar desarrollo económico y mejorar la calidad de vida en todas las regiones del país.

