Las autoridades mantienen vigilancia ante nuevas precipitaciones y suspenden la docencia como medida preventiva
Las lluvias registradas en las últimas horas en la provincia de Puerto Plata provocaron el desbordamiento de varios ríos que atraviesan distintos municipios, manteniendo en alerta a las autoridades y a las comunidades afectadas.
La situación genera preocupación debido a que muchas zonas aún no se recuperan de las inundaciones ocurridas a mediados de abril, las cuales dejaron importantes daños en puentes, calles, viviendas e infraestructuras viales.
Hasta el momento, no se reportan familias desplazadas por estas nuevas precipitaciones, aunque los organismos de socorro continúan en monitoreo constante ante cualquier cambio en las condiciones climáticas.
De acuerdo con Whascar García, director provincial de la Defensa Civil, los ríos que han presentado mayores crecidas son Bajabonico, Muñoz, San Marcos, Camú, Yásica y Sonador, cuyos caudales aumentaron desde el jueves por las lluvias asociadas a una vaguada.
García explicó que el río Bajabonico nace en el municipio de Altamira y desemboca en Villa Isabela, atravesando varias comunidades. Mientras tanto, los ríos Muñoz y San Marcos impactan a San Felipe de Puerto Plata; el Camú a Montellano; y el Yásica y Sonador al distrito municipal de Yásica Arriba.
Aunque los afluentes experimentaron aumentos significativos en sus niveles, el funcionario indicó que los caudales comenzaron a descender gradualmente luego de que las lluvias disminuyeran entre las 4:00 y 5:00 de la madrugada de este viernes.
“Los ríos se desbordaron, crecieron, pero gracias a Dios no han afectado viviendas”, expresó García, destacando que hasta el momento no se han reportado daños mayores en zonas residenciales.
Sin embargo, las autoridades exhortaron a la población a mantenerse alerta, ya que persiste la posibilidad de nuevas lluvias durante el día, lo que podría volver a elevar los niveles de los ríos y aumentar el riesgo de inundaciones repentinas.
La provincia de Puerto Plata permanece en alerta roja, mientras que en las zonas costeras el oleaje continúa anormal y el Océano Atlántico presenta alta turbidez por el arrastre de sedimentos desde ríos y cañadas.
Ante esta situación, las autoridades mantienen bandera amarilla en las playas, aunque no descartan elevarla a roja si las condiciones empeoran en las próximas horas.
Como medida preventiva, el Ministerio de Educación dispuso la suspensión de la docencia en toda la provincia para proteger a estudiantes, docentes y personal administrativo.
Los organismos de emergencia reiteraron el llamado a evitar cruzar ríos, arroyos y cañadas, así como mantenerse atentos a los boletines oficiales emitidos por la Defensa Civil y el COE.

