Bartolo García
Santo Domingo.– Industrias San Miguel (ISM) cerró con resultados positivos su programa Reciclatón 2025, consolidando su modelo de economía circular en República Dominicana y trazando nuevas metas de expansión para el año 2026.
La iniciativa, enfocada en fortalecer la sostenibilidad ambiental y el aprovechamiento del plástico PET, logró movilizar a más de 17,000 estudiantes de 17 centros educativos, quienes participaron activamente como agentes de cambio en sus comunidades escolares.
Durante el año 2025, el programa permitió la instalación de más de 100 puntos de recolección estratégicos, facilitando la recuperación de más de 12,000 libras de plástico al cierre de diciembre, fortaleciendo así la logística inversa educativa y la cultura del reciclaje.
Mario Medina, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de ISM, destacó que Reciclatón demuestra que el crecimiento industrial puede ir de la mano con la sostenibilidad, reafirmando el compromiso de que cada envase que llega al mercado pueda tener una segunda vida útil.
El Liceo María Teresa Quidiello encabezó el ranking de recolección con 3,357 libras, obteniendo un fondo de RD$75,000 para la construcción de un depósito formal de desechos. La Escuela Manuel del Cabral ocupó el segundo lugar con 2,902 libras y recibió RD$50,000 para mejoras escolares.
En tercer lugar quedó la Escuela Florinda Soriano con 1,638 libras, recibiendo RD$35,000 para fortalecer su área tecnológica, mientras que la escuela Domiciano Matos Sena obtuvo un incentivo adicional de RD$35,000 por su constancia y compromiso durante todo el año.
De cara al 2026, ISM proyecta ampliar el programa a 30 centros educativos, con la meta de superar la cantidad de plástico recuperado y la cantidad de estudiantes impactados durante el año anterior.
Hasta el momento ya se han impartido 15 charlas de sensibilización técnica, alcanzando a unos 10,000 estudiantes sobre la correcta disposición del PET y la importancia del reciclaje, además de la entrega de más de 100 contenedores adicionales.
Con esta estrategia, Industrias San Miguel reafirma su liderazgo en sostenibilidad dentro del Caribe, demostrando que la producción industrial de bebidas puede coexistir con un modelo de negocio responsable, circular y comprometido con el desarrollo ambiental y social del país.

