La obra forma parte de una estrategia nacional para fortalecer el turismo de cruceros y generar nuevas oportunidades en la provincia
La vicepresidenta Raquel Peña, junto al ministro de Turismo David Collado y otras autoridades, encabezó la inauguración de la primera etapa de Samaná Bayport, una moderna terminal de cruceros diseñada para transformar la dinámica turística y económica de la provincia.
El proyecto, desarrollado por el Consorcio Temarsam, cuenta con la capacidad de recibir hasta tres cruceros de manera simultánea y atender alrededor de 10,000 pasajeros diarios, lo que equivale a un potencial de hasta tres millones de visitantes al año.
Más allá de su función portuaria, la terminal incorpora una oferta integral que incluye áreas comerciales, restaurantes, club de playa, piscina, zonas recreativas, áreas verdes y servicios para turistas como transporte, información y asistencia médica.
La inauguración coincidió con la llegada del crucero Aida Blue, con unos 3,000 pasajeros a bordo, elevando a 22 el número de escalas registradas desde diciembre de 2025, con más de 50,000 cruceristas. Para la próxima temporada, se proyecta la llegada de 45 cruceros y cerca de 90,000 visitantes.
Autoridades y representantes del sector destacaron que el impacto económico del proyecto será significativo, ya que cada crucerista gasta en promedio unos 98 dólares, lo que podría generar cerca de un millón de dólares diarios en la economía local, beneficiando directamente a comerciantes, guías turísticos y pequeños negocios.
Durante su intervención, el ministro Collado resaltó que la República Dominicana atraviesa uno de los mejores momentos de su historia en materia turística, con cifras récord de visitantes y un crecimiento sostenido, incluyendo el turismo de cruceros.
El director ejecutivo de la Autoridad Portuaria Dominicana, Jean Luis Rodríguez, subrayó que Samaná Bayport fue concebido como un proyecto integral por fases, orientado a convertir la provincia en un destino competitivo, sostenible y generador de oportunidades para sus habitantes.
La obra contempla una inversión total de aproximadamente 22 millones de dólares y fue diseñada con criterios de sostenibilidad, incluyendo infraestructura verde y una planta de tratamiento de aguas residuales para proteger el ecosistema marino.
Además, durante su construcción generó unos 150 empleos directos y 500 indirectos, mientras que en su fase operativa se estiman alrededor de 100 empleos directos y 600 indirectos, consolidándose como un motor de desarrollo económico para la región.
Las autoridades coincidieron en que esta infraestructura no solo facilitará la llegada de turistas, sino que permitirá integrar la oferta cultural, gastronómica y natural de Samaná, incentivando a los visitantes a recorrer destinos como Cayo Levantado, Los Haitises y El Salto del Limón.
Con esta iniciativa, el Gobierno y el sector privado buscan posicionar a Samaná como uno de los destinos más atractivos del Caribe, apostando a un modelo de turismo sostenible que impacte directamente en la calidad de vida de sus comunidades.
La inauguración de esta primera etapa marca el inicio de un proyecto que, según las autoridades, sentará las bases para un crecimiento sostenido del turismo en la zona, consolidando a Samaná como un punto estratégico dentro del mapa turístico nacional.

