Bartolo García
Santo Domingo, RD.– La selección de República Dominicana ofreció una demostración de poder ofensivo ante su fanaticada al vencer 12-4 a una representación de los Detroit Tigers, en un partido celebrado en el Estadio Quisqueya Juan Marichal.
El encuentro sirvió como una antesala para el Clásico Mundial de Béisbol 2026, en el que el equipo dominicano buscará reafirmar su posición como una de las grandes potencias del béisbol mundial.
Más de 10,000 fanáticos abarrotaron el estadio capitalino, creando un ambiente festivo poco habitual para un partido de exhibición, pero acorde con la expectativa generada por la alineación repleta de estrellas.

Entre los nombres que despertaron mayor entusiasmo figuraron Juan Soto, Manny Machado, Fernando Tatis Jr., Vladimir Guerrero Jr. y Ketel Marte, quienes forman parte del poderoso roster dominicano.
El momento más electrizante del partido llegó en la cuarta entrada, cuando los bates quisqueyanos explotaron con tres cuadrangulares consecutivos que encendieron al público presente.
Juan Soto abrió el espectáculo ofensivo con un jonrón de dos carreras que puso en ventaja a la selección dominicana.
Apenas unos turnos después, Manny Machado conectó un cuadrangular solitario que amplió la diferencia en el marcador.
La fiesta continuó cuando el joven talento Junior Caminero también envió la pelota fuera del parque, sellando una entrada de poder absoluto para el conjunto dominicano.
La ofensiva tricolor no se detuvo ahí y continuó produciendo carreras hasta asegurar una contundente victoria por 12-4.
En lo individual, Soto terminó la jornada con jonrón, un hit adicional y tres carreras impulsadas, siendo una de las figuras más destacadas del encuentro.
Por su parte, Caminero tuvo una noche perfecta al bate al irse de 4-4, con dos carreras anotadas y una remolcada, además de su cuadrangular.
Machado también aportó con poder ofensivo, ya que su único imparable del partido fue precisamente el jonrón que desató la euforia en el estadio.
El ambiente vivido en el Quisqueya se convirtió en una verdadera fiesta deportiva, reflejando el entusiasmo de los fanáticos dominicanos ante el talento que representará al país en el próximo Clásico Mundial.
Con esta actuación, la selección dominicana envía un claro mensaje de su fortaleza ofensiva y de las altas expectativas que genera de cara al torneo internacional del 2026.

