Santo Domingo, República Dominicana. Con el 82 % de las organizaciones a nivel global utilizando Inteligencia Artificial (IA), la gobernanza tecnológica se consolida como un factor clave para proteger la reputación, la continuidad del negocio y la confianza de los usuarios. En este escenario, República Dominicana se posiciona ante el reto y la oportunidad de adoptar marcos que garanticen un uso ético, seguro y alineado a su realidad productiva.
La acelerada incorporación de la IA está transformando los modelos de negocio en sectores estratégicos como comercio, servicios financieros, logística, salud, educación y manufactura. Se estima que para 2030, esta tecnología aportará más de 16 billones de dólares a la economía mundial, equivalentes al 14 % del Producto Interno Bruto (PIB) global, consolidándose como uno de los principales motores de crecimiento y competitividad.
De acuerdo con el Índice Global de Adopción de IA de IBM, el 82 % de las organizaciones en el mundo ya integra inteligencia artificial en sus procesos, de las cuales el 42 % la utiliza activamente en sus operaciones. Para República Dominicana, este avance representa una oportunidad para elevar la productividad, optimizar costos y fortalecer su posicionamiento competitivo, siempre que la adopción esté acompañada de una gestión responsable.
En este contexto, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, destacó la relevancia de la norma ISO 42001, el primer estándar internacional enfocado específicamente en la gestión de sistemas de inteligencia artificial. Esta norma establece lineamientos para mitigar riesgos, fortalecer la transparencia y garantizar que la tecnología se utilice bajo criterios éticos, de seguridad y alineados a la estrategia empresarial.
“La inteligencia artificial debe integrarse de manera ordenada y alineada a los procesos institucionales. No se trata únicamente de incorporar tecnología, sino de establecer criterios claros para su gestión. ISO 42001 brinda una base sólida para reducir riesgos y fortalecer la confianza de clientes, socios y autoridades”, afirmó José Antonio González, gerente regional de Riesgos de ESET para Centroamérica y República Dominicana.
El impacto de una gestión inadecuada de la IA se evidencia en incidentes recientes a nivel internacional, como el ataque sufrido por el gigante tecnológico Foxconn o el caso de Colonial Pipeline, que paralizó el suministro de combustible en Estados Unidos. Estos eventos demuestran que la interrupción de procesos automatizados puede generar consecuencias económicas, operativas y sociales de gran magnitud.
Para las pequeñas y medianas empresas dominicanas, que constituyen más del 98 % del tejido productivo nacional, la adopción responsable de la inteligencia artificial representa una ventaja competitiva clave. Un error en un sistema automatizado, un chatbot que exponga datos sensibles o un algoritmo mal calibrado pueden derivar en sanciones legales, pérdida de contratos y daños reputacionales. La implementación de estándares internacionales permite elevar la confianza, profesionalizar procesos y fortalecer la sostenibilidad de los negocios.
Asimismo, el crecimiento acelerado de la IA ha evidenciado una brecha de talento en áreas de auditoría, control y gestión de riesgos, lo que refuerza la necesidad de marcos estructurados que orienten su implementación en el país, considerando las particularidades culturales, regulatorias y económicas del entorno dominicano.
La norma ISO 42001 promueve un abordaje integral que involucra personas, procesos y tecnología, contribuyendo a reducir sesgos algorítmicos, fortalecer la transparencia en la toma de decisiones automatizadas, asegurar el cumplimiento normativo en materia de protección de datos y proteger la reputación corporativa. Además, se complementa con estándares como ISO 31000 (gestión de riesgos), ISO 27001 (seguridad de la información) e ISO 22301 (continuidad del negocio), permitiendo una gestión integral.
“Nuestra experiencia regional nos permite acompañar a las organizaciones dominicanas en este proceso, trasladando mejores prácticas que convierten el cumplimiento normativo en una ventaja competitiva. Garantizar una IA ética y segura se traduce en mayor preferencia y confianza dentro del entorno empresarial”, concluyó González.
En un contexto de transformación digital acelerada, contar con un sistema robusto de gestión de inteligencia artificial se consolida como un habilitador estratégico para impulsar la innovación, fortalecer la competitividad y asegurar un desarrollo tecnológico sostenible en República Dominicana.

