China dio esta semana un paso histórico en el desarrollo de energías renovables al poner en funcionamiento la turbina eólica marina más potente del mundo, capaz de generar 20 megavatios de electricidad en condiciones nominales.
La gigantesca estructura comenzó a suministrar energía al sistema eléctrico nacional desde el parque eólico marino de Liuao, ubicado frente a la costa sur de la provincia de Fujian.
El proyecto fue desarrollado por la empresa estatal China Three Gorges Corporation, que confirmó que se trata del primer aerogenerador marino de esta capacidad que logra ser instalado, probado y conectado con éxito a una red eléctrica en el mundo.
La puesta en marcha representó un importante desafío técnico debido a los fuertes vientos monzónicos y a las complejas condiciones marítimas de la zona.
Según explicó Jiang Guangqiu, subdirector general de la filial de la compañía en Fujian, los equipos lograron completar todas las pruebas de funcionamiento de forma eficiente pese a las dificultades climáticas.
El directivo resaltó que esta turbina se convertirá en una referencia clave para futuros proyectos de energía eólica marina en aguas más profundas.
La magnitud del aerogenerador es impresionante: su buje se encuentra a 174 metros sobre el nivel del mar, una altura comparable a un edificio de 58 pisos.
Además, su rotor tiene un diámetro de 300 metros, con palas que barren un área similar a diez campos de fútbol estándar.
En condiciones normales de operación, la turbina podrá producir más de 80 millones de kilovatios-hora de electricidad al año.
Esa cantidad de energía es suficiente para abastecer aproximadamente a 44,000 hogares durante doce meses.
Desde el punto de vista ambiental, el impacto también es significativo, ya que permitirá ahorrar unas 22,000 toneladas de carbón estándar cada año.
Esto se traducirá en una reducción considerable de las emisiones de dióxido de carbono y otros contaminantes asociados a los combustibles fósiles.
Expertos del sector consideran que este avance consolida a China como líder mundial en tecnologías de energía renovable marina.
El proyecto también demuestra la capacidad del país asiático para desarrollar infraestructura energética de gran escala en entornos complejos.
Con la entrada en operación de esta turbina, se abre una nueva etapa para la expansión de parques eólicos marinos más eficientes y potentes.
Las autoridades energéticas chinas confían en que este tipo de desarrollos impulse la transición hacia una matriz más limpia y sostenible.
A largo plazo, la experiencia obtenida permitirá optimizar diseños, reducir costos y ampliar la producción de energía renovable en zonas marítimas estratégicas.
Este logro tecnológico no solo fortalece la seguridad energética de China, sino que también envía una señal clara sobre el rumbo global hacia fuentes de energía más limpias y de alto rendimiento.
Con información de actualidadrt

