La República Dominicana se perfila como la economía de mayor expansión de América Latina y el Caribe en los próximos años, de acuerdo con las proyecciones más recientes del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Según el informe Perspectivas Económicas Mundiales, citado por Diario Libre, el país caribeño registraría un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de 4.5 % en 2026, una tasa que supera ampliamente el promedio regional previsto para ese período.
El estudio sitúa a la economía dominicana solo por detrás de Guyana, cuyo crecimiento estaría impulsado principalmente por la expansión de su industria petrolera, con tasas superiores al 19 %.
Sin embargo, el Banco Mundial aclara que, en ausencia del componente petrolero guyanés, la República Dominicana se consolidaría como líder regional en crecimiento económico, destacándose por su dinamismo sostenido y diversificado.
Para 2026, las proyecciones indican que el país superará a economías como Panamá (4.1 %), Argentina (4 %) y Paraguay (3.9 %), además de rebasar el promedio estimado para Centroamérica, situado en 3.6 %.

El informe también advierte que la actual década podría convertirse en la de menor crecimiento económico global desde los años sesenta, un contexto que resalta aún más el desempeño proyectado para la economía dominicana.
Al respecto, Indermit Gill, economista en jefe del Banco Mundial, señaló que la economía mundial muestra cada vez menor capacidad de generar crecimiento, aunque una mayor resiliencia frente a la incertidumbre de las políticas.
Gill destacó las tensiones entre el dinamismo económico y la capacidad de resistir choques externos, y recomendó a los gobiernos estimular la inversión privada, fomentar el comercio y acelerar reformas en educación y tecnología para evitar escenarios de estancamiento.
Las perspectivas favorables para la República Dominicana no son aisladas. El FMI coincide con el Banco Mundial y también proyecta un crecimiento del 4.5 % en 2026, con una inflación alineada al objetivo de 4 % ± 1 %.
Ambos organismos multilaterales colocan al país como un referente regional, no solo por su ritmo de crecimiento, sino también por su atractivo creciente para la inversión extranjera y su estabilidad macroeconómica.
Las cifras históricas respaldan este desempeño. Entre 1972 y 2022, la economía dominicana creció a una tasa anual promedio de 4.9 %, la más alta de América Latina y significativamente superior al promedio regional del 3.2 %, según datos del FMI.
Este crecimiento se mantuvo incluso tras episodios de inestabilidad global y local, como la crisis financiera asiática de 1998, la crisis bancaria de 2003 y la pandemia de COVID-19.
Durante el peor momento de la pandemia, la economía registró una contracción del 6.7 %, pero logró una recuperación acelerada con un crecimiento del 12.3 % en 2021, alcanzando niveles prepandemia en apenas un año.
El impacto del crecimiento sostenido también se refleja en el nivel de vida. De acuerdo con el FMI, el índice de convergencia del ingreso per cápita entre la República Dominicana y Estados Unidos alcanzó el 32 % en 2022, por encima del promedio latinoamericano del 25 %.
Finalmente, el organismo internacional estima que, bajo políticas adecuadas y continuidad en las reformas, la República Dominicana podría convertirse en una economía avanzada hacia mediados del siglo XXI, consolidando su liderazgo económico en la región.
Con información de infobae.com

