Tragedia en el sepelio de Mariela Rincón termina en tiroteo y muertes en Santo Domingo Este
Javier Flores
Santo Domingo, RD.- El funeral de la joven Mariela Rincón, presuntamente asesinada por dos mujeres adultas, derivó en una nueva tragedia en el cementerio Cristo Salvador, ubicado en Santo Domingo Este. Durante la ceremonia, uno de los asistentes habría cometido un asalto, lo que provocó una persecución policial que terminó con la muerte de otra persona.
Asalto durante el sepelio desata persecución policial
La víctima del robo, que no asistía al entierro, llegó al cementerio para denunciar el atraco ante los agentes de la Policía Nacional. Esta denuncia desencadenó una rápida reacción policial y una persecución que culminó en un intercambio de disparos en la carretera Mella, casi en la esquina con Charles de Gaulle.
En el enfrentamiento, un hombre fue abatido y tres personas más fueron detenidas por las autoridades. La Policía mantiene un fuerte operativo en la zona para controlar la situación y evitar más incidentes.
Operativo policial continúa en sectores El Tamarindo y Bello Campo
Las unidades policiales permanecen desplegadas en la carretera Mella, mientras que refuerzan la vigilancia en los sectores El Tamarindo y Bello Campo. Allí, varios motociclistas que presenciaron el suceso intentaron escapar, pero algunos fueron interceptados por los agentes.
Un oficial del Dicrim informó a Listín Diario que en Bello Campo fue arrestada otra persona sin mayores incidentes. Además, reveló que la mayoría de los motociclistas que asistieron al velatorio portaban armas de fuego.
Contexto y consecuencias del incidente
Este nuevo episodio de violencia durante el sepelio de Mariela Rincón refleja la creciente inseguridad que afecta a sectores de Santo Domingo Este. La combinación de un funeral marcado por un crimen previo y la presencia de armas de fuego entre los asistentes elevó el riesgo y desencadenó una cadena de hechos trágicos.
Las autoridades continúan investigando para esclarecer todos los detalles y evitar que sucesos similares vuelvan a ocurrir en eventos públicos o funerarios en la capital dominicana.

