La Cámara de Representantes aprueba las normas para iniciar el juicio político a Donald Trump por el escándalo de Ucrania
Por AMANDA MARS
Washington: un proceso histórico y polarizado
Washington D.C. – El juicio político formal contra el presidente Donald Trump, derivado del escándalo de Ucrania, está a punto de comenzar. Este proceso excepcional, que solo se ha activado tres veces en la historia de Estados Unidos, se perfila como un drama político televisado a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2020.
Este jueves, la Cámara de Representantes aprobó las reglas que regirán el proceso de impeachment, con una clara división partidista: 231 demócratas y un independiente votaron a favor, mientras que 194 republicanos y dos demócratas se opusieron. La votación, presidida por la demócrata y presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, tuvo lugar en una sala de plenos llena y subrayó el carácter profundamente partidista del proceso.
Contexto y antecedentes del juicio político
Pelosi, quien inicialmente dudaba sobre iniciar un juicio sin apoyo republicano, cambió de postura el 24 de septiembre tras revelarse las maniobras de Trump con Kiev. El presidente habría presionado al Gobierno ucraniano para que investigase a su rival político, el exvicepresidente Joe Biden, y a su hijo, Hunter Biden, por posibles irregularidades en sus negocios en Ucrania.
Desde entonces, las audiencias se han celebrado a puerta cerrada, aunque las filtraciones han revelado un patrón preocupante: Trump utilizó una diplomacia paralela encabezada por su abogado personal, Rudy Giuliani, para influir en el Gobierno ucraniano, incluyendo intercambios de favores o quid pro quo.
Fases y procedimientos del proceso de impeachment
El proceso entra ahora en una etapa decisiva con comparecencias públicas, solicitud de documentos y la defensa formal de Trump. Hasta el momento, la Casa Blanca ha rechazado colaborar, calificando el proceso de ilegítimo y carente de garantías.
Las normas aprobadas este jueves establecen procedimientos detallados: declaraciones televisadas, publicación de transcripciones de audiencias privadas y la elaboración de un informe final por parte del Comité de Inteligencia, responsable principal de la investigación. Este informe pasará al Comité de Justicia, donde los abogados de Trump podrán llamar a testigos, aunque la mayoría demócrata puede limitar esta acción.
Pelosi defendió la legitimidad de estas reglas, señalando que son similares a las utilizadas en los juicios políticos contra Richard Nixon y Bill Clinton. Sin embargo, los republicanos las rechazaron rotundamente.
Impeachment: un proceso excepcional en la historia de EE.UU.
Este es el tercer juicio político en la historia estadounidense contra un presidente en funciones. El impeachment puede llevar a la destitución si se comprueba que el mandatario cometió delitos o faltas graves. La Constitución prohíbe imputar a un presidente mientras está en el cargo, por lo que el Congreso debe evaluar las acusaciones.
Hasta ahora, ningún presidente ha sido destituido por este proceso: Nixon renunció antes de la votación final debido al escándalo Watergate, mientras que Clinton y Andrew Johnson fueron absueltos en el Senado. Este escenario también parece probable para Trump, ya que, aunque los demócratas controlan la Cámara baja y votarán a favor, la decisión definitiva recae en el Senado, donde la mayoría republicana exige 67 votos para condenar.
Impacto político y mediático a un año de las elecciones presidenciales
Más allá del desenlace legal, el escándalo de Ucrania se convertirá en una bomba mediática constante durante semanas o meses, con amplia cobertura televisiva. Este juicio político puede influir decisivamente en la campaña electoral de 2020.
Trump ya ha utilizado el proceso para fortalecerse ante su base republicana, calificándolo como “¡la mayor caza de brujas de la historia americana!”, según publicó en Twitter tras la votación. Casos anteriores, como el de Bill Clinton, muestran que superar un impeachment puede incluso aumentar la popularidad presidencial.
Reacciones y declaraciones de los líderes políticos
Pelosi insistió en la institucionalidad y gravedad del proceso: “No hay motivos para el regocijo o el consuelo”, afirmó la tercera autoridad del país. “Lo que está en juego es la democracia”, agregó, señalando que los republicanos “temen la verdad”.
Por su parte, el líder republicano en la Cámara, el congresista Kevin McCarthy, acusó a los demócratas de intentar destituir al presidente porque “temen no poder derrotarlo en las urnas”.

