Policía de Nueva York acusado de narcotráfico tras proteger a esposa del Chapo Guzmán
Nueva York (AFP) – El oficial de policía neoyorquino Ishmael Bailey, quien fue guardaespaldas de Emma Coronel, esposa del narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán, el día de su sentencia a cadena perpetua, ha sido acusado de varios delitos relacionados con el tráfico de drogas, informó la policía de Nueva York este jueves.
Acusaciones contra Ishmael Bailey
Bailey, de 36 años, además de ser agente policial, trabajaba como guardia de seguridad privada. En su contra pesan siete cargos, entre los que destacan la posesión y venta criminal de sustancias controladas, conspiración y recepción de sobornos, detalló un portavoz oficial a la AFP.
Estas imputaciones no están relacionadas directamente con Joaquín “Chapo” Guzmán ni con su esposa Emma Coronel. Según The New York Times, Bailey habría transportado y vendido cocaína entre finales de agosto y mediados de septiembre, durante una operación encubierta de las autoridades.
Contexto y suspensión del oficial
El momento más llamativo fue cuando Bailey escuchó la sentencia de cadena perpetua impuesta al capo del cartel de Sinaloa, sentado junto a Emma Coronel en la corte de Nueva York. Tras conocerse las acusaciones, la policía informó que el oficial fue suspendido sin goce de sueldo.
El subjefe de asuntos internos de la NYPD aclaró que Bailey actuó como guardaespaldas de Coronel solo un día, el 17 de julio, cubriendo a un colega de la empresa privada donde trabajaba. Además, aseguró que “no tuvo contacto directo con el Chapo o su esposa”.
Respuesta institucional ante la corrupción
El jefe de la policía de Nueva York, James O’Neill, enfatizó la postura firme contra la corrupción interna: “No hay lugar para la corrupción dentro de la policía de Nueva York”.
O’Neill añadió que cuando un oficial “mancha el escudo que miles llevaron con orgullo antes que él, será considerado responsable ante las más altas esferas de la ley”.
Este caso refleja la vigilancia constante y la intolerancia de las autoridades neoyorquinas frente a cualquier indicio de involucramiento policial en actividades ilícitas, especialmente en contextos vinculados al narcotráfico.

