Controversia en San Petersburgo por bautizo brusco a un bebé
Un bautizo en la ciudad rusa de San Petersburgo se ha vuelto viral y polémico tras la actuación de un clérigo ortodoxo que agitó de manera violenta a un bebé durante la ceremonia. El video, que muestra al sacerdote intentando sumergir al niño de forma inapropiada en la pila de agua bendita, ha generado indignación y un intenso debate en redes sociales.
La denuncia de la madre: heridas físicas y trauma psicológico
La madre del bebé, Anastasía Alexéyeva, relató a medios locales que su hijo sufrió lesiones visibles tras la agresiva maniobra del sacerdote. “Mi hijo tiene arañazos en el cuello y en el hombro, y ahora sufre pánico constante”, aseguró Alexéyeva, quien también denunció un daño emocional que podría afectar al menor a largo plazo.
El sacerdote involucrado y su versión de los hechos
El clérigo identificado como Necheporenko, conocido como Focio, defendió su actuación argumentando que cuenta con más de 26 años de experiencia como diácono en la iglesia ortodoxa y que la madre “se alarmó sin motivo”. Además, sugirió que su reacción pudo deberse a que “estaba aburrida o tenía demasiado tiempo libre”.
Reacciones en redes sociales: más de 1,43 millones de reproducciones
El video ha superado las 1,43 millones de visualizaciones en plataformas digitales, acumulando miles de comentarios críticos contra el proceder del sacerdote. Muchos usuarios califican la acción como un abuso, mientras que otros sugieren que el clérigo creía estar realizando un exorcismo al bebé.
Un comentario destacado señala: “El sacerdote pensaba que estaba realizando un exorcismo contra el bebé”. Este caso ha puesto bajo escrutinio las prácticas tradicionales dentro de la iglesia ortodoxa rusa y ha abierto un debate sobre el respeto y la protección de los menores en ceremonias religiosas.





