Testigo del Tiempo / J. C. Malone
Este lunes, unos 30 mil soldados estadounidenses, filipinos y de otras nacionalidades realizarán ejercicios militares en las Filipinas, para practicar la repulsión de una posible invasión de China a Taiwán. ¿Cómo vencerán los Estados Unidos a China y no pudieron con Irán?. Tenemos otro gran conflicto en curso.
Abren y cierran el estrecho de Ormuz, otra vez, reclaman que Israel sigue bombardeando el Líbano. Trump dice que no se dejará chantajear, hay “paz”, pero sigue amontonando tropas en el Medio Oriente.
Ojo con Cuba. Volodímir Zelenski intentó mediar en Irán; lo ignoraron. Luego denunció que Bielorrusia invadirá Ucrania, y Rusia invadirá los Balcanes. También atacará a Inglaterra, Francia y Alemania. Zelensky mendiga atención, es adicto a estar en los titulares.
Hay conflictos en Siria y Yemén; hay varios en África. Las grandes guerras anteriores fueron europeas, con enfrentamientos en todo el planeta. Vivimos la auténtica Primera Guerra Mundial.
Nunca abrieron el estrecho de Ormuz; esa versión la inventó el presidente Donald Trump para evitar los aumentos de precios. A partir de este lunes, retornamos a la “normalidad” de la guerra: el estrecho cerrado, las lluvias de bombas. Los precios subirán mucho más, la escasez se recrudecerá.
Y los líderes europeos parecen querer copiar a Zelensky, a quien le ha ido muy bien en la comedia. Ellos plantean relanzar la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) “sin los Estados Unidos”, un magnífico chiste. Washington constituye el 70% de los soldados y los armamentos de la OTAN.
Alemania, Inglaterra y Francia, buscan pleitos con Rusia, sus ejércitos son como de caballería medieval. No pueden pelear con nadie, pero en una guerra no tienen responsabilidad por el desastre que les vendrá encima. Europa no tiene ni un mes de combustible almacenado, en varias semanas el continente sufrirá una escasez general.
Durante esta semana, el mundo sentirá los efectos directos de la guerra de Irán: aumentos de todos los precios y escasez generalizada serán nuestro destino inmediato e ineludible. Quienes no peleen, sentirán esta verdadera Primera Guerra Mundial.

