Alianza por la Alimentación Saludable exige al Congreso medidas urgentes contra la comida procesada en República Dominicana
Las organizaciones que integran la Alianza por la Alimentación Saludable solicitaron hoy al Congreso Nacional de República Dominicana la discusión y aprobación inmediata de políticas para frenar las miles de muertes vinculadas al consumo excesivo de comida procesada alta en grasas saturadas, azúcares y sal.
Propuestas clave para proteger la salud pública y regular la industria alimentaria
En un encuentro con legisladores del Foro de Parlamentarios Contra el Hambre, los representantes de la Alianza presentaron propuestas concretas. Entre ellas, destacan la regulación estricta de la publicidad dirigida a la infancia sobre alimentos y bebidas poco saludables, así como la implementación de un etiquetado obligatorio y claro.
Etiquetado claro y prevención del fraude en la información alimentaria
El régimen de etiquetado debe informar de forma sencilla si los productos contienen altas, medias o bajas cantidades de ingredientes relacionados con enfermedades derivadas de su consumo excesivo. Esta medida se basa en las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Además, el estudio “Comida Insana en República Dominicana” revela que el 20% de las muertes en el país están relacionadas con el consumo de alimentos procesados con grasas trans, azúcares añadidos y sal en exceso.
El informe también plantea prohibir etiquetas engañosas con términos como “natural” o “artesanal” que confunden al consumidor y generan una falsa percepción frente a productos auténticamente elaborados.
Protección en escuelas y promoción de alimentos saludables
Al presentar estas propuestas al diputado Hamlet Melo, coordinador del Frente Parlamentario para el Hambre, Celeste Solano, vocera de la Alianza, enfatizó la necesidad de que el Estado garantice opciones alimentarias saludables en los centros educativos.
Asimismo, pidió un control riguroso sobre la publicidad y distribución de alimentos no saludables en las escuelas, con una normativa de cumplimiento obligatorio para eliminar toda promoción de productos dañinos para la salud infantil.
Medidas impositivas para desincentivar el consumo de comida insana
Para reducir el consumo de alimentos nocivos, la Alianza propuso aumentar impuestos a productos insanos, como refrescos y bebidas azucaradas, y reducir gravámenes sobre alimentos frescos o mínimamente procesados.
El documento recomienda un impuesto regresivo mínimo del 20% sobre estas bebidas, ajustable según la inflación para mantener su efectividad. Este impuesto debería calcularse por gramos o mililitros del producto, en línea con políticas internacionales exitosas.
Instituciones que respaldan las propuestas
Estas iniciativas cuentan con el respaldo de importantes organizaciones nacionales, entre ellas la Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA), la Asociación Nacional de Enfermeras (ASONAEN), el Observatorio Nacional para la Protección del Consumidor (ONPECO), la Articulación Nacional Campesina (ANC), el Movimiento de Campesinos Trabajadores Las Comunidades Unidas Unidas (MCCU), la Alianza por el Derecho a la Salud (ADESA), la Asociación Dominicana de Nutricionistas Dietistas (ASODONUD) y Justicia Alimentaria-VSF.
Compromisos para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria
El documento también propone fortalecer la agricultura y ganadería familiar, social y sostenible, priorizando el derecho a una alimentación sana para toda la población dominicana.
En el ámbito educativo, se plantean acciones para transformar el entorno alimentario, como la incorporación de contenidos sobre cocina y salud alimentaria en los currículos, la implementación de comedores escolares de proximidad y la creación de huertos escolares.
Promoción y protección de la lactancia materna
Finalmente, se insta al Estado a cumplir el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna de la OMS/UNICEF. Esto implica adoptar medidas para promover, proteger y apoyar la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y su continuación junto con alimentación adecuada hasta los dos años o más.
Asimismo, se exige prohibir la publicidad, promoción y patrocinio de los sucedáneos de la leche materna, garantizando así la salud y el bienestar de las madres y sus hijos.





