Entre el 20 % y 25 % de niños y jóvenes en México presentan malos hábitos de sueño que afectan su crecimiento
MÉXICO (EFE) – Entre el 20 % y 25 % de los niños y adolescentes menores de 15 años en México tienen malos hábitos de sueño, un factor clave que impacta negativamente en su desarrollo físico, alertó este lunes el endocrinólogo pediátrico Dr. Carlos Antillón Ferreira.
La importancia del sueño en la secreción de la hormona del crecimiento
El especialista, miembro de la Sociedad Mexicana de Endocrinología Pediátrica, explicó a EFE que el 80 % de la hormona del crecimiento se secreta durante el sueño. Por ello, “si un niño no duerme lo suficiente, no crece al ritmo esperado”, afirmó.
No obstante, dormir muchas horas no garantiza un crecimiento adecuado. Según el doctor Antillón Ferreira, lo esencial es el momento del día en que los niños duermen. “El 60 % de la hormona del crecimiento se libera en la etapa nocturna, cuando no hay luz solar. Si un niño se acuesta al anochecer, a medianoche comienza el pico de secreción hormonal”, detalló.
El impacto de la luz y los horarios nocturnos en el crecimiento infantil
En cambio, si los menores inician su sueño después de la medianoche, la presencia de luz dificulta la activación adecuada de esta hormona, ya que “la luz solar disminuye su producción”, advirtió el endocrinólogo.
¿Existe realmente el “estirón de vacaciones” en verano?
Durante la temporada de verano, muchos padres creen que sus hijos crecen más rápido, fenómeno conocido como el “estirón de vacaciones”. Sin embargo, el experto desmintió esta percepción: “Los niños crecen de manera constante durante todo el año”.
Este mito surge porque en verano los niños suelen hacer más ejercicio y dormir mejor, pero el crecimiento acelerado se da principalmente en la pubertad, cuando pueden crecer entre 5 y 12 centímetros por año, explicó el miembro también de la Sociedad Médica del Hospital ABC.
Factores que influyen en el crecimiento infantil
Además del sueño, otros elementos como la genética, el sexo, la raza, la alimentación, la actividad física y las enfermedades afectan el desarrollo de los menores. Por ejemplo, “en niñas que tienen su primer periodo a los 9 años, el crecimiento suele detenerse alrededor de los 11 años”, señaló el especialista.
El papel de la tecnología y el ejercicio en el desarrollo de los niños
El auge de los videojuegos y el sedentarismo también influyen en el crecimiento. “Los niños de 8 o 9 años que pasan mucho tiempo frente a pantallas no se ejercitan lo suficiente. Aunque aún no se puede medir el impacto exacto, hemos observado un aumento en consultas pediátricas por preocupación de los padres ante la falta de crecimiento”, comentó Antillón Ferreira.
Por ello, es fundamental promover hábitos saludables, incluyendo al menos 60 minutos diarios de actividad física, al menos cinco días a la semana, para favorecer un desarrollo óptimo.
Recomendaciones para un crecimiento saludable en niños y adolescentes
Además de fomentar el ejercicio, una alimentación equilibrada y un descanso adecuado son claves para no afectar el crecimiento natural de los menores. El especialista recomendó también que los padres realicen un seguimiento médico anual.
“Es importante que los niños visiten al pediatra al menos una vez al año y soliciten gráficas de crecimiento. Así, en caso de detectar alguna anomalía, se podrá intervenir oportunamente”, concluyó el Dr. Carlos Antillón Ferreira.





