Detenida en Mar-a-Lago: mujer china llevaba dos pasaportes, cuatro móviles y un malware en USB
Ciudadana china arrestada tras infiltrarse en la residencia de Donald Trump en Florida
Una mujer china fue detenida el fin de semana pasado tras ingresar sin autorización en el exclusivo club Mar-a-Lago, la residencia del expresidente estadounidense Donald Trump en Florida, EE.UU.. La detenida, identificada como Yujing Zhang, portaba dos pasaportes chinos, cuatro teléfonos móviles y una memoria USB con un programa malicioso, según reportó la cadena local WPTV-TV.
Cómo logró evadir el sistema de seguridad del Servicio Secreto
Zhang superó sin dificultades el sistema de seguridad del Servicio Secreto de Estados Unidos en un momento en que Trump se encontraba en Florida. La mujer pasó el control de los agentes, solicitando acceso a la piscina y esquivando preguntas, hasta que fue detectada por el recepcionista del club.
Engaño en la entrada: excusas y barreras lingüísticas
En la entrada de Mar-a-Lago, Zhang afirmó ante un agente del Servicio Secreto que iba a la piscina, aunque no figuraba en la lista de personas autorizadas. Sorprendentemente, un empleado la dejó pasar pensando que era familiar de uno de los miembros del club. El agente mencionó que una barrera lingüística dificultó la comunicación, aunque luego se comprobó que la mujer hablaba inglés con fluidez.
Mentiras y falsas identidades dentro del club
Ya dentro, Zhang cambió su versión y dijo al recepcionista que asistía a un evento de la Asociación Chino-Estadounidense de Naciones Unidas, una organización inexistente. El recepcionista confirmó que su nombre no figuraba en la lista de miembros autorizados del club.
Motivaciones y cargos contra Yujing Zhang
Durante el interrogatorio, la mujer aseguró que un amigo le pidió viajar desde Shanghái para reunirse con un miembro de la familia Trump y discutir las relaciones económicas entre China y Estados Unidos.
Zhang enfrenta cargos por declaraciones falsas a agentes federales y por ingresar ilegalmente a un espacio restringido. Las sanciones máximas incluyen hasta cinco años de prisión, además de multas de 250.000 dólares y 100.000 dólares, respectivamente.





