El aumento de la temperatura oceánica eleva niveles de metilmercurio en pescados clave
LONDRES (EFE) – El calentamiento de los océanos está impulsando un preocupante incremento en las concentraciones de metilmercurio neurotóxico en especies marinas populares como el bacalao del Atlántico, el atún rojo y el pez espada. Así lo revela una investigación pionera liderada por la Universidad de Harvard, que analiza el impacto ambiental sobre la seguridad alimentaria marina.
Un modelo innovador para entender el metilmercurio en los océanos
Publicada en la prestigiosa revista científica Nature, esta investigación se basa en un modelo integral único que simula cómo el aumento de la temperatura del mar y la sobrepesca influyen en los niveles de metilmercurio en peces depredadores.
El estudio fue realizado por la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas John A. Paulson (SEAS) y la Escuela de Salud Pública T. H. Chan (HSPH) de Harvard. Los expertos descubrieron que, tras años de éxito en la regulación de metilmercurio, las recientes olas de calor marinas están provocando un repunte en la concentración de este contaminante.
Expertos destacan avances y desafíos en la investigación
La profesora Elsie Sunderland, autora principal y especialista en Química Ambiental de SEAS y HSPH, explicó: “Este estudio representa un avance crucial para entender cómo y por qué depredadores oceánicos como el atún y el pez espada acumulan mercurio.”
Por su parte, la coautora y exinvestigadora asociada, Amina Schartup, señaló que “poder predecir la evolución futura de los niveles de mercurio en peces es el santo grial dentro de la investigación sobre este elemento químico.”
Metilmercurio y su bioacumulación en la cadena alimentaria marina
El metilmercurio es una forma orgánica de mercurio que se bioacumula progresivamente en las redes tróficas marinas. Esto significa que los organismos situados en la cima de la cadena alimentaria presentan concentraciones mucho más elevadas que aquellos en niveles inferiores.
Para validar este fenómeno, el equipo analizó tres décadas de datos del ecosistema del Golfo de Maine. Se realizó un estudio exhaustivo del contenido estomacal de dos depredadores clave: el bacalao del Atlántico y el pez espinoso, abarcando desde los años 70 hasta principios del siglo XXI.
Impacto del cambio climático en la exposición humana al metilmercurio
En conclusión, la profesora Sunderland advirtió que “el cambio climático exacerbará la exposición humana al metilmercurio a través del consumo de mariscos.” Por ello, enfatizó la necesidad urgente de regular tanto las emisiones de mercurio como los gases de efecto invernadero para proteger la salud pública y los ecosistemas marinos.





