El gigante tecnológico estadounidense cae detrás de Apple y Microsoft tras un dramático desplome en Bolsa
Madrid, España – Nvidia, líder en la fabricación de microprocesadores para inteligencia artificial (IA), enfrentó un desplome sin precedentes en su valor bursátil, perdiendo $589,000 millones en un solo día, marcando la mayor pérdida de valor en la historia de la Bolsa. Este lunes negro fue provocado por la irrupción de DeepSeek, una start-up china que ha introducido una versión de bajo costo de ChatGPT, amenazando directamente el modelo de negocio de Nvidia.
La compañía tecnológica, que hasta hace poco ocupaba el trono como la empresa más valiosa del mundo, ha sido desplazada a la tercera posición detrás de Apple y Microsoft. La noticia del nuevo competidor chino y la percepción de que las barreras de entrada en la industria de los chips de IA son menores de lo anticipado, precipitaron una caída en el precio de sus acciones hasta $118.58, retrocediendo significativamente desde su máximo histórico de $149 alcanzado hace tres semanas.
Según Oliver Blackbourn, gestor de carteras en Janus Henderson, la aparición de tecnologías de procesamiento de IA más eficientes pone en cuestión las inversiones multimillonarias previstas en infraestructura y propiedad intelectual. Además, advierte sobre la vulnerabilidad de los mercados ante una posible huida de inversores minoristas, atraídos recientemente por las altas rentabilidades.
El impacto de la competencia de DeepSeek no solo afecta a Nvidia, sino que tiene implicaciones más amplias para el mercado tecnológico estadounidense. Este lunes, las pérdidas de capitalización bursátil de las tecnológicas en el Nasdaq Composite rondaron el billón y medio de dólares, casi equivalentes al PIB de España, con una caída general del 2.97%.
La situación plantea la pregunta sobre si Nvidia logrará recuperarse de este golpe. Si bien la historia sugiere una posible recuperación, la llegada de DeepSeek podría significar un cambio en la magnitud de las inversiones en infraestructura de IA. Este escenario recuerda los primeros días de internet y la burbuja de las puntocom, donde el rápido ascenso de las tecnologías emergentes también llevó a correcciones significativas en el mercado.