Bartolo García
Santo Domingo, RD. – Policías, militares y agentes de diversas instituciones de control y seguridad del Estado Dominicano fortalecieron sus capacidades en investigación criminal, tras participar en el taller titulado “La Importancia de la Investigación de las Escenas del Crimen”, enfocado en el tratamiento adecuado de evidencias en casos relacionados con el crimen organizado.
La formación fue impartida en las instalaciones del Instituto Policial de Educación Superior (IPES), gracias a una colaboración entre la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito para Centroamérica y el Caribe (UNODC-ROPAN) y la Dirección de Cooperación y Relaciones Internacionales de la Policía Nacional.
En el taller participaron efectivos de la Policía Nacional, la Fuerza Aérea Dominicana, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX), la Dirección General de Aduanas, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), el Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria (CESAC) y la Aviación Civil, entre otras instituciones clave en la seguridad nacional.
Durante el desarrollo del curso, los participantes reforzaron sus habilidades en la recolección, preservación y análisis de evidencias en las escenas de crimen, así como en la coordinación interinstitucional en casos complejos como narcotráfico y delitos transnacionales.
Clausura y entrega de certificados
El taller concluyó con una ceremonia de entrega de certificados realizada en el salón de eventos del IPES. El acto fue encabezado por el subdirector general de la Policía Nacional, general Juan Hilario Guzmán Badía, en representación del director policial Ramón Antonio Guzmán Peralta.
También integraron la mesa de honor la vicerrectora académica del IPES, coronel Aida Valdez Liranzo; el director de Cooperación y Relaciones Internacionales de la Policía, coronel Roenny Catano Martínez; y las representantes de UNODC-ROPAN, Mikaela Andrea Edwards y María Chifert Ancuta.
Donación de kits forenses
Como parte del programa, la UNODC hizo entrega de kits de herramientas CSI a los participantes, especialmente diseñados para ayudar en la recolección y preservación de pruebas en escenas de crímenes. La entrega fue encabezada por Mikaela Andrea Edwards, quien destacó la utilidad de estas herramientas para fortalecer el sistema de justicia dominicano.
Edwards exhortó a los participantes a aplicar los conocimientos adquiridos más allá del trabajo técnico, y a convertirse en agentes del cambio dentro de sus instituciones, promoviendo la legalidad y el respeto a los derechos fundamentales.
Compromiso con la formación continua
En su intervención de clausura, el general Guzmán Badía felicitó a los graduandos y les instó a seguir participando en programas de formación especializada. “Este tipo de capacitaciones son esenciales para la toma de decisiones acertadas en situaciones críticas y para garantizar investigaciones más precisas y confiables”, afirmó.
El alto oficial valoró el compromiso de los instructores y la disposición de los agentes a seguir perfeccionando sus habilidades. “Es evidente que cuando instituciones nacionales e internacionales se articulan, los resultados son más efectivos y duraderos”, agregó.
Alianza estratégica con la UNODC
El general Badía agradeció el respaldo constante de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, así como de los equipos técnicos de la Policía Nacional, por su compromiso en elevar los estándares de profesionalización de las fuerzas del orden.
Esta capacitación forma parte de un plan más amplio de formación continua que la Policía Nacional y sus aliados internacionales ejecutan para combatir con mayor eficacia el crimen organizado, las redes de narcotráfico y la corrupción.
Con iniciativas como esta, la República Dominicana refuerza su compromiso con la seguridad ciudadana, la profesionalización de sus fuerzas del orden y el fortalecimiento del Estado de derecho.
El IPES continuará siendo el centro neurálgico de la formación policial de alto nivel, promoviendo la excelencia académica, la ética profesional y la cooperación internacional como pilares fundamentales para enfrentar los desafíos de la seguridad moderna.