Bartolo García
Juan de la Cueva, primo del reconocido cantante español Julio Iglesias, expresó su total incredulidad ante las acusaciones de presunta agresión sexual y acoso laboral presentadas por dos extrabajadoras del artista, al considerar que los señalamientos no corresponden con la condición física ni la conducta del intérprete.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa televisivo El tiempo justo, transmitido por el canal español Telecinco, donde De la Cueva aseguró que su primo enfrenta severas limitaciones físicas desde hace décadas.
Según explicó, Julio Iglesias padece dolores crónicos como consecuencia de una operación de espalda realizada hace más de 60 años, lo que, a su juicio, hace poco creíbles los hechos que se le imputan en la denuncia.
“El estado de salud de Julio es muy delicado. Tiene dolores constantes desde hace muchos años y está prácticamente medio paralítico”, afirmó el primo del artista durante la entrevista televisiva.

De la Cueva sostuvo que el cantante no cuenta con la fuerza ni la movilidad necesarias para cometer una agresión sexual, asegurando que cualquier acusación en ese sentido resulta, para él, difícil de creer.
“Julio no tiene ni media bofetada. Cualquier persona podría empujarlo y hacerlo caer al suelo. No tiene esa capacidad física desde hace muchísimo tiempo”, insistió, al tiempo que negó que su primo tenga aptitudes para llevar a cabo los actos que se le atribuyen.
El familiar del intérprete también defendió el carácter del artista, describiéndolo como una persona afectuosa y cercana en su trato cotidiano, tanto con hombres como con mujeres.
“Es una persona cariñosa, amorosa, tocón incluso, pero eso forma parte de otra época, de otra manera de relacionarse socialmente, no de una conducta delictiva”, expresó De la Cueva, contextualizando el comportamiento del cantante en un marco generacional distinto.
Las acusaciones contra Julio Iglesias salieron a la luz a principios de esta semana, cuando extrabajadoras de sus residencias en Punta Cana, en República Dominicana, y en Lyford Cay, denunciaron supuestos abusos ocurridos en el año 2021.
De acuerdo con los señalamientos, las denunciantes —una empleada doméstica y una fisioterapeuta— afirman haber vivido un ambiente de control, acoso laboral y abuso de poder mientras trabajaban para el artista.
Las mujeres sostienen que los hechos ocurrieron cuando Julio Iglesias tenía 77 años, y que la más joven de ellas contaba con apenas 22 años al momento de los presuntos abusos.
La investigación fue publicada de manera conjunta por ElDiario.es y Univisión Noticias, medios que recogen los testimonios de las extrabajadoras y describen un entorno de temor, humillaciones y vejaciones.
Según el reportaje, las denunciantes relatan situaciones de acoso persistente y conductas inapropiadas, además de un trato laboral que califican como degradante y abusivo.
Fuentes cercanas al entorno del artista indicaron que Julio Iglesias se encuentra preocupado por la repercusión internacional que ha generado la denuncia, dada su proyección pública y su trayectoria artística de décadas.
Mientras las investigaciones periodísticas continúan generando debate y reacciones encontradas, el caso ha reabierto la discusión sobre el abuso de poder, las relaciones laborales en entornos privados y la responsabilidad de figuras públicas frente a acusaciones de esta naturaleza.
Por el momento, no se ha informado sobre acciones legales formales emprendidas por las partes involucradas, mientras el caso sigue captando la atención de la opinión pública en España, República Dominicana y otros países.

