Bartolo García
El Banco Popular Dominicano, junto al Obispado de la Diócesis de Higüey, celebró con sus clientes de la región Este la vigésimo quinta edición del Gran Concierto Altagraciano, un evento que durante un cuarto de siglo ha unido la música sinfónica con la devoción a la Virgen de la Altagracia.
La velada tuvo lugar en la Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia, considerada uno de los principales símbolos religiosos y culturales del país, donde cientos de invitados se congregaron para rendir homenaje a la patrona del pueblo dominicano.
En esta edición especial, la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el maestro José Antonio Molina, ofreció un repertorio de alto nivel artístico, acompañada por el reconocido saxofonista Ed Calle, ganador del Latin Grammy.
Cerca de un centenar de músicos subieron al escenario para ofrecer una experiencia sonora envolvente, que combinó solemnidad, emoción y excelencia interpretativa, cautivando a un público que abarrotó el recinto.

El programa musical incluyó obras emblemáticas de compositores dominicanos, entre ellas el “Concierto en la menor para saxofón y orquesta”, del maestro Bienvenido Bustamante, así como “Fantasía Merengue”, composición del propio Molina que integra ritmos autóctonos en un formato sinfónico contemporáneo.
Previo al concierto, el Banco Popular y el Obispado ofrecieron su tradicional cóctel de bienvenida en el Museo de la Altagracia Alejandro E. Grullón E., donde se reiteró el compromiso cultural y social de la entidad financiera con la nación.
Durante este encuentro, el presidente ejecutivo del Banco Popular, Christopher Paniagua, agradeció la fidelidad de los clientes y destacó el profundo valor simbólico de esta tradición, impulsada por la institución desde hace 25 años.
Paniagua subrayó que para el Banco Popular el desarrollo del país no se limita al crecimiento económico, sino que abarca también el fortalecimiento social, cultural y medioambiental, como parte de una visión de banca responsable y sostenible.

Asimismo, aprovechó la ocasión para recordar el reciente 62 aniversario de la entidad bancaria y reafirmar el compromiso histórico del Popular con la región Este y, de manera especial, con la ciudad de Higüey y sus comunidades.
Por su parte, el obispo de la Diócesis de Higüey, Jesús Castro Marte, felicitó al Banco Popular por su constante respaldo a esta iniciativa, resaltando la forma en que el concierto logra armonizar la espiritualidad con el arte.
Castro Marte destacó que la música sinfónica, en este contexto sagrado, se convierte en un lenguaje de comunión, respeto y esperanza, capaz de unir a la sociedad desde la diversidad y la fe compartida.
Al evento asistieron autoridades eclesiásticas, provinciales y gubernamentales, así como altos ejecutivos del Banco Popular y del Grupo Popular, quienes respaldaron con su presencia esta celebración cultural y religiosa.
Con 25 ediciones consecutivas, el Concierto Altagraciano se ha consolidado como una de las expresiones culturales más relevantes del inicio de cada año en la República Dominicana, combinando tradición, excelencia musical y devoción mariana.
La iniciativa, impulsada en 2001 por don Alejandro E. Grullón E., fundador del Banco Popular, continúa siendo un legado vivo que promueve la conservación del patrimonio, fortalece la identidad nacional y acerca la música sinfónica de alto nivel a miles de dominicanos dentro y fuera del país.

