Por qué el uso de mascarillas puede ser tan eficaz para afrontar la pandemia

Después de meses de recomendar a los ciudadanos evitar el uso de las mascarillas, Estados Unidos podría promoverlo, al tomar el ejemplo de varios países asiáticos que han sido más exitosos al afrontar al coronavirus.

¿La razón? Muchas personas sin síntomas pueden contagiar sin saberlo, y la delgada barrera proporcionada por una simple máscara quirúrgica, o incluso un sustituto casero, podría ayudar a reducir la propagación. 

“Una de las (piezas) de información que hemos confirmado ahora es que un número significativo de personas infectadas en realidad permanecen asintomáticas”, dijo el martes Robert Redfield, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Esa parte de los infectados puede ser de “hasta un 25%”, agregó, citando datos de China.

El nuevo coronavirus es tres o cuatro veces más contagioso que la gripe, estimó Redfield. Se propaga a través de las pequeñas gotas despedidas cuando las personas tosen o estornudan, pero también al tocar superficies infectadas en el hogar o en el exterior.

Incluso puede propagarse cuando personas infectadas usan y luego descargan el inodoro, creando una columna de aire cargado de virus en el baño.

– Bufandas y pañuelos –

Por el momento, el consejo de los CDC es solo que las personas enfermas, y aquellos que los cuidan en el hogar, usen las máscaras para evitar contagiar a otros. Pero eso podría cambiar muy pronto.

La idea del uso generalizado de máscarillas es respaldada por el presidente Donald Trump, quien alentó a las personas a crear sus propios tapabocas improvisados si no pueden obtener el material médico. “Se puede usar una bufanda. Mucha gente tiene bufandas y una bufanda sería muy buena”, dijo en su sesión informativa diaria de la Casa Blanca el martes.

“La idea de un uso mucho más amplio de máscaras en toda la comunidad fuera del entorno de atención de la salud está bajo discusión muy activa en el grupo de trabajo”, dijo a CNN el martes Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y miembro del grupo encargado de la crisis de coronavirus en el país.

“Lo que lo ha inhibido un poco es asegurarnos de no quitar el suministro de máscaras a los trabajadores de la salud que las necesitan. Pero una vez que nos encontremos en una situación en la que tengamos suficientes máscaras, creo que se contemplará seriamente ampliar esta recomendación”, añadió.

– El ejemplo asiático –

En China, Singapur, Hong Kong y Japón, las máscaras, guantes e incluso en algunos casos botas protectoras son comunes, y la imagen también está cambiando en Europa. En República Checa y Eslovenia, los barbijos ahora son obligatorios.

El primer ministro checo, Andrej Babis, instó el domingo a Trump a seguir su ejemplo al tuitear: “¡Usar una máscara de tela simple reduce la propagación del virus en un 80%! República Checa ha obligado a sus ciudadanos a usar una máscara en público”.

En Francia, donde el discurso del gobierno también está cambiando, muchos están creando máscaras de tela en sus hogares.

Una de las preocupaciones es que los que usan máscaras no cumplan el distanciamiento social y el lavado frecuente de manos: los ejemplos asiáticos indican que ambos son posibles.

Nueva York, la ciudad más afectada en los Estados Unidos, es otro buen caso: los pocos que salen a hacer ejercicio o actividades esenciales a menudo lo hacen enmascarados y manteniendo una distancia de dos metros con los demás.

Pero aún no se aplican estos principios en la sesión informativa diaria de la Casa Blanca, donde ninguno de los funcionarios cubre sus rostros.

Gabe Kelen, director del departamento de medicina de emergencia del Hospital Johns Hopkins en Baltimore, dijo que temía que un cambio en las recomendaciones exacerbe la escasez de insumos para trabajadores de la salud si el público los demandara, aun si se les dijera que hicieran sus propias máscaras.

Sin embargo, agregó que “a medida que la infección se vuelve más omnipresente en la sociedad, eso podría tener algún valor para evitar que otros la contraigan”.

Brandon Brown, epidemiólogo de la Universidad de California Riverside, concordó. “Una vez que se pongan a disposición máscaras más efectivas, creo que todos las usaremos para nuestra propia protección cuando salgamos de nuestro refugio para obtener alimentos y otros productos esenciales”, dijo a la AFP.

“Por ahora, podemos usar una cubierta facial casera u otra cosa que evite que nos toquemos la cara después de tocar superficies”.

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